Saldarriaga, el antagonista

No puede decirse mucho del diseño de las vallas de Rodrigo Saldarriga, candidato por segunda vez consecutiva por el Polo Democrático a la Gobernación de Antioquia, pues el concepto gráfico de éstas es prácticamente nulo. Solo se observa una diagramación esquemática en recuadros de la que escasamente puede rescatarse el uso del color amarillo, propio del partido de izquierda colombiano.

Es extraño que un personaje que viene del mundo del teatro y las artes, en el que se reconoce la importancia tanto del fondo  como de la forma, muestre tan poco interés en el diseño de su comunicación visual. No es excusa que el trabajo fundamental de la campaña no sea la publicidad pues colocar una valla bien o mal diseñada cuesta casi lo mismo, y en su grupo cercano, si no hay diseñadores, con seguridad hay artistas plásticos.

Sin embargo su foto es interesante. El viento y el sol que golpean su rostro le dan un aire intempestivo que coincide bien con la imagen que proyecta el candidato. La frase: También estamos ¡indignados!, no es del todo clara para el espectador común pero coincide de manera afortunada con el movimiento global de los Indignados que por estos días ocupa las noticias.

“Seré gobernador el día en que el pueblo decida cambiar sus dirigentes aristócratas porque le estorban para su felicidad”, dice. De modo que no le interesa captar votantes. Eso le permite presentarse sin prevenciones ni preocupaciones en los debates, con sus posiciones irreverentes, y a veces regañonas, pues no tiene mucho que perder.

Saldarriaga seguramente tampoco ganará la Gobernación esta vez y a lo mejor esa tampoco sea su idea inicial. Seguro piensa que se no se trata de ganar elecciones, de hacer alianzas o de buscar votantes, sino de mantenerse visible y mantener vivo a su partido en el escenario teatral de la política, donde su papel de antagonista se ha vuelto fundamental en estas justas.

Álvaro Vásquez, sin la idea fundamental

Las vallas de la campaña de Álvaro Vásquez a la Gobernación de Antioquia son buenas. Buenas por claras y simples. Se colocan diferentes ideas del plan de gobierno que pueden funcionar de acuerdo al lugar. Así cerca de las vías del oriente antioqueño esta la valla con el mensaje: ¡Túnel de Oriente YA!. También está la de 250.000 nuevos empleos, la de internet gratis o subsidios para los microempresarios. El candidato aparece sonriendo al lado izquierdo vestido de blanco, el cual eligieron todos los candidatos a la gobernación para vestir en sus vallas, posiblemente por su connotación de limpieza y honestidad. Su nombre ocupa más de la mitad de la valla, acompañado del logo del Partido Conservador, al que representa luego de ganar la elección del movimiento, seguido del adjetivo Gobernador. En la esquina inferior derecha va pequeño, tal vez demasiado, su lema de campaña Más ideas, más obras. Este lema es interesante pues claramente le asocia con su anterior cargo en la administración actual, como gerente del IDEA, la cual estuvo marcada por la contratación de grandes obras, no exentas algunas de controversia, como la hidroeléctrica Pescadero-Ituango. Pero muestra de que las promesas de obras por sí solas no logran hacer visible al candidato es que hoy, a menos de quince días para las elecciones, la campaña de Álvaro Vásquez sigue sin un posicionamiento claro a excepción de ser el candidato de las alianzas políticas y de estar permanentemente cuestionado por el periódico de los Gómez Martínez, que representan la corriente política dentro del conservatismo que no comulga con su candidatura. Sí Carlos Mario es El de Uribe y Fajardo El de los académicos, Álvaro Vásquez es El del Gobernador. Pero para desventura de Vásquez el Gobernador no puede participar en política y por lo tanto no puede usar su imagen para promocionarse, lo cual sería su idea fundamental. Otro gallo cantaría en la campaña de Álvaro Vásquez con la imagen del Gobernador Luis Alfredo Ramos en sus vallas. Dura es la ley, pero es la ley.

Carlos Mario: ¿quién sos vos?

Carlos Mario Estrada es un personaje ampliamente conocido en el ámbito privado, no solo a nivel local sino también nacional por su gestión como vicepresidente de BellSouth, ahora Movistar, y su gerencia de Edatel. Sin embargo en el ámbito público su imagen es aún desconocida y su campaña no ha logrado hacerlo suficientemente visible.

A pesar de que se ha visto su labor juiciosa por todas las zonas del Departamento y de ser el representante del partido del presidente más popular de la historia reciente de Colombia, Álvaro Uribe, su campaña a la gobernación no logra despegar a pesar de contar con los asesores de comunicación del propio Uribe.

Sus primeras vallas en fondo verde, le muestran con el logo del Partido de la U y una frase que busca conectarle con los antioqueños: “Estoy con vos!”. Este eslogan no logra enganchar al elector con el candidato ya que su falta de familiaridad no le permite ser un referente de apoyo y compañía. Recientemente su publicidad ha sido actualizada con un fondo blanco, la foto del candidato al lado izquierdo y la de Uribe al lado derecho con unos desafortunados lentes oscurecidos, y en medio el texto “Carlos Mario Gobernador, el de Uribe”.

Esta actualización de las vallas mejoran considerablemente el reconocimiento de Estrada por el efecto arrastre de la imagen de Uribe, pero llegan tarde para alcanzar a modificar tendencias electorales, a menos de un mes de las elecciones municipales. Adicionalmente no mejoran de manera sustancial las facciones redondas de la cara y la contextura gruesa del candidato que no favorecen la imagen de firmeza y seguridad que busca trasmitir su proyecto político.

Las nuevas vallas debieron ser las primeras, para luego mostrar la particularidad del nuevo político. Es claro que el respaldo del expresidente Uribe es importante pero insuficiente, ya que nunca se logra endosar completamente la imagen de un legitimador. Los uribistas, al momento escribir estas líneas, se quedarán sin el pan y sin el queso en el propio departamento de Uribe, ya que no se respondió al verdadero lema actual de la campaña: “Carlos Mario: ¿quién sos vos?”.

“Las campañas van a radicalizarse y a polarizarse aún más”: Carlos Andrés Naranjo, director de GaleriaPolitica.com en Radio Super

Hablamos con el equipo de Radio Super Medellín sobre la actualidad política local y el análisis de las vallas políticas a la Gobernación de Antioquia. Escuche el audio completo de la entrevista haciendo clic aquí.

Fajardo, el lindo

Comenzamos el análisis de las campañas publicitarias a la Gobernación de Antioquia con las vallas de Sergio Fajardo, exalcalde de Medellín y excandidato a la presidencia de la República como fórmula de Antanas Mockus por el Partido Verde, que ahora sin Mockus, avala su nueva aspiración política.

Su figura tiene una alta imagen positiva que el candidato sabe capitalizar. La belleza física en los hombres, a diferencia de las mujeres, generalmente se asocia con el éxito y la inteligencia, por paradójico que suene para un candidato con una pareja feminista. Prejuicios que son reforzados por el “mantra” del candidato: “yo vengo del mundo de la academia y soy matemático”.

La psicóloga Ellen Berscheid estudió el tema de la belleza en los candidatos en la década del 70 y le llamó El efecto arrastre de la cara bonita, consistente en que el espectador desprevenido asocia las personas bien parecidas físicamente con características como la sinceridad y la honestidad, las cuales coinciden perfectamente con la idea que Fajardo busca transmitir de “en Antioquia no se pierde un peso”.

Sin embargo cualquier tipo de belleza no funciona en política. Las caras de rasgos muy pulidos, con ojos grandes y mentón y nariz pequeñas no generan la suficiente confianza. Por fortuna para el candidato verde, este no es su caso. Su rostro denota serenidad y seguridad, a pesar de que en algunas vallas su bronceado tiende al gris, lo que le da un aspecto un poco lúgubre.

Es un personaje que ha tenido la suficiente exposición a los medios para que casi todos sepan de quién se trata y logren asociarlo con su idea de política transparente, la cual además tiene la enorme ventaja de ser difícil de contrarrestar pues tiende a estigmatizar a quien la cuestiona. Sólo unos cuantos se han atrevido a decir que la transparencia no puede ser una propuesta política sino una característica.

Esta idea tampoco necesita mucha retórica, de tal suerte que el candidato evita los debates para no poner en peligro su liderazgo en la intención de voto. En este sentido la transparencia se convierte en un atributo de marca que lo hace poderoso frente a una ciudadanía inmersa en las recurrentes avalanchas mediática sobre escándalos de corrupción política.

Para concluir, el mensaje Ya lo hicimos y lo vamos a hacer en Antioquia se centra en la excelente reputación del académico como administrador público en Medellín para buscar las credenciales que le permitan gobernar el departamento y posiblemente le funcione esta analogía. No habla directamente de transparencia, educación u honestidad para que cada quien asocie la idea que mejor le convenga. La imagen del matemático es incluso tan poderosa que se valen de ella otros candidatos para promocionarse. En cambio él para apoyarse a escala regional, solo parece necesitar su bastón.

Toloza, la commoditie

Aunque Jacqueline Toloza, no tiene vallas políticas, si tiene pasacalles y afiches que pudimos observar para este análisis de las campañas a la alcaldía de Medellín. El término commoditie se usa en economía y mercadeo para designar los bienes o servicios genéricos, indiferenciados, y eso es lo que creemos que sucede con la campaña de la candidata del Mira.

Posiblemente eso es lo que se desee con la campaña pues el Mira es un partido político que busca estar por encima de sus candidatos. De hecho, es común que sus listas no tengan voto preferente, es decir, que solo se pueda votar por el partido y no por una persona en específico.

Las fotos de los miembros del Mira, como la de Toloza, son contrapicados cuidadosamente hechos para que el candidato muestre su mejor ángulo y se vea un poco más grande. El azul los identifica y el logo siempre es claramente visible. Parece importar poco quien sea el personaje de la foto pues finalmente lo que hay de fondo es la disciplina del partido.

En el caso de la candidata a la alcaldía de Medellín, su propuesta de la ética aplicada, (GALERIAPOLITICA.COM entrevista a Jacqueline Toloza) no aparece en los pasacalles o afiches, como si los electores supieran de antemano cuales son los valores religiosos que promueve el partido y punto. Sin embargo no sobraría que se enunciara para buscar seducir a ciudadanos que no estén aún sintonizados con las propuestas del Mira.

La blusa color rosa le da un toque femenino a la única candidata mujer a la alcaldía de Medellín y en el fondo de la imagen puede verse un paraguas. No entendemos bien su significado. Pueden ser tantos que no vale la pena especular mucho sobre éste interesante símbolo que no ha tenido mucha difusión ni explicación por parte de la campaña.

Federico, el confuso

Comencemos por decir que Federico Gutiérrez tiene una imagen fresca y desacartonada, tal como quisiera cualquier estratega político para un candidato que aspira a romper los viejos modelos políticos. De hecho, en el período anterior fue el concejal con mayor favor popular en las urnas, en el municipio de Medellín. Sin embargo su campaña no ha logrado colocarlo como una opción real de poder para este período electoral. El grueso de la población se centra en los dos candidatos punteros en las encuestas y lo consuela con una alternativa para los próximos períodos.

Su campaña nos parece desafortunada pues no ha logrado hacer suficientemente visible al candidato y darle un lenguaje propio que haga que esa tercerización que representa, como alternativa a Gaviria y Pérez, gane espacio rápidamente para darle un chance de pelear la alcaldía de Medellín. En los dos modelos de vallas que referenciamos en este articulo, no logra reconocerse rápida y claramente al candidato y menos aún su propuesta bajo el juego de palabras “Cambio con seguridad”.

En la valla con el expresidente Uribe se utiliza un plano medio, cuando debería ser un primer plano, y en la valla de su rostro en alto contraste, la imagen se confunde en ocasiones con la de Sergio Fajardo, que ahora apoya a otro candidato y aspira por su cuenta a la gobernación de Antioquia. El azul claro de fondo no colabora con el escándalo visual que debe generar una imagen política, ya que debe hacerse efectiva en un corto período de tiempo, y las letras capitulares (mayúsculas) lejos de darle fuerza al mensaje, le restan lecturabilidad.

El mayor apoyo que podría darle Álvaro Uribe a esta campaña, sería ir con el candidato a un estudio fotográfico en el que se lograra una imagen clara y serena de los dos juntos, y el mayor logro que Federico podría obtener, sería el de colocarse como una opción inminente de gobierno, con el apoyo del partido dueño del concepto de la seguridad, pero con un idioma propio e inconfundible.