La soledad de América Latina


Se pueden compartir o no las posiciones políticas de Gabriel García Márquez pero es difícil disentir sobre las virtudes de su mágica prosa. A propósito de su muerte el pasado jueves 17 de abril de 2014, publicamos su famoso discurso ante la Academia Sueca de las Letras, quien en el año 1982 le distinguió con el Premio Nobel de Literatura y de paso puso a Colombia en el mapa del mundo a través del realismo mágico. Un pequeño homenaje a uno de los grandes de la literatura y un agradecimiento eterno por sus letras.

“Antonio Pigafetta, un navegante florentino que acompañó a Magallanes en el primer viaje alrededor del mundo, escribió a su paso por nuestra América meridional una crónica rigurosa que sin embargo parece una aventura de la imaginación.

Contó que había visto cerdos con el ombligo en el lomo, y unos pájaros sin patas cuyas hembras empollaban en las espaldas del macho, y otros como alcatraces sin lengua cuyos picos parecían una cuchara. Contó que había visto un engendro animal con cabeza y orejas de mula, cuerpo de camello, patas de ciervo y relincho de caballo. Contó que al primer nativo que encontraron en la Patagonia le pusieron enfrente un espejo, y que aquel gigante enardecido perdió el uso de la razón por el pavor de su propia imagen.

Este libro breve y fascinante, en el cual ya se vislumbran los gérmenes de nuestras novelas de hoy, no es ni mucho menos el testimonio más asombroso de nuestra realidad de aquellos tiempos. Los Cronistas de Indias nos legaron otros incontables. Eldorado, nuestro país ilusorio tan codiciado, figuró en mapas numerosos durante largos años, cambiando de lugar y de forma según la fantasía de los cartógrafos. En busca de la fuente de la Eterna Juventud, el mítico Alvar Núñez Cabeza de Vaca exploró durante ocho años el norte de México, en una expedición venática cuyos miembros se comieron unos a otros y sólo llegaron cinco de los 600 que la emprendieron. Uno de los tantos misterios que nunca fueron descifrados, es el de las once mil mulas cargadas con cien libras de oro cada una, que un día salieron del Cuzco para pagar el rescate de Atahualpa y nunca llegaron a su destino. Más tarde, durante la colonia, se vendían en Cartagena de Indias unas gallinas criadas en tierras de aluvión, en cuyas mollejas se encontraban piedrecitas de oro.

Este delirio áureo de nuestros fundadores nos persiguió hasta hace poco tiempo. Apenas en el siglo pasado la misión alemana de estudiar la construcción de un ferrocarril interoceánico en el istmo de Panamá, concluyó que el proyecto era viable con la condición de que los rieles no se hicieran de hierro, que era un metal escaso en la región, sino que se hicieran de oro.

La independencia del dominio español no nos puso a salvo de la demencia. El general Antonio López de Santana, que fue tres veces dictador de México, hizo enterrar con funerales magníficos la pierna derecha que había perdido en la llamada Guerra de los Pasteles. El general García Moreno gobernó al Ecuador durante 16 años como un monarca absoluto, y su cadáver fue velado con su uniforme de gala y su coraza de condecoraciones sentado en la silla presidencial. El general Maximiliano Hernández Martínez, el déspota teósofo de El Salvador que hizo exterminar en una matanza bárbara a 30 mil campesinos, había inventado un péndulo para averiguar si los alimentos estaban envenenados, e hizo cubrir con papel rojo el alumbrado público para combatir una epidemia de escarlatina. El monumento al general Francisco Morazán, erigido en la plaza mayor de Tegucigalpa, es en realidad una estatua del mariscal Ney comprada en París en un depósito de esculturas usadas.

Hace once años, uno de los poetas insignes de nuestro tiempo, el chileno Pablo Neruda, iluminó este ámbito con su palabra. En las buenas conciencias de Europa, y a veces también en las malas, han irrumpido desde entonces con más ímpetus que nunca las noticias fantasmales de la América Latina, esa patria inmensa de hombres alucinados y mujeres históricas, cuya terquedad sin fin se confunde con la leyenda.

No hemos tenido un instante de sosiego. Un presidente prometeico atrincherado en su palacio en llamas murió peleando solo contra todo un ejército, y dos desastres aéreos sospechosos y nunca esclarecidos segaron la vida de otro de corazón generoso, y la de un militar demócrata que había restaurado la dignidad de su pueblo. En este lapso ha habido 5 guerras y 17 golpes de estado, y surgió un dictador luciferino que en el nombre de Dios lleva a cabo el primer etnocidio de América Latina en nuestro tiempo.

Mientras tanto 20 millones de niños latinoamericanos morían antes de cumplir dos años, que son más de cuantos han nacido en Europa occidental desde 1970. Los desaparecidos por motivos de la represión son casi los 120 mil, que es como si hoy no se supiera dónde están todos los habitantes de la ciudad de Upsala. Numerosas mujeres arrestadas encintas dieron a luz en cárceles argentinas, pero aún se ignora el paradero y la identidad de sus hijos, que fueron dados en adopción clandestina o internados en orfanatos por las autoridades militares.

Por no querer que las cosas siguieran así han muerto cerca de 200 mil mujeres y hombres en todo el continente, y más de 100 mil perecieron en tres pequeños y voluntariosos países de la América Central, Nicaragua, El Salvador y Guatemala. Si esto fuera en los Estados Unidos, la cifra proporcional sería de un millón 600 mil muertes violentas en cuatro años.

De Chile, país de tradiciones hospitalarias, ha huido un millón de personas: el 10 por ciento de su población. El Uruguay, una nación minúscula de dos y medio millones de habitantes que se consideraba como el país más civilizado del continente, ha perdido en el destierro a uno de cada cinco ciudadanos. La guerra civil en El Salvador ha causado desde 1979 casi un refugiado cada 20 minutos. El país que se pudiera hacer con todos los exiliados y emigrados forzosos de América Latina, tendría una población más numerosa que Noruega.

Me atrevo a pensar que es esta realidad descomunal, y no sólo su expresión literaria, la que este año ha merecido la atención de la Academia Sueca de la Letras. Una realidad que no es la del papel, sino que vive con nosotros y determina cada instante de nuestras incontables muertes cotidianas, y que sustenta un manantial de creación insaciable, pleno de desdicha y de belleza, del cual este colombiano errante y nostálgico no es más que una cifra más señalada por la suerte. Poetas y mendigos, músicos y profetas, guerreros y malandrines, todas las criaturas de aquella realidad desaforada hemos tenido que pedirle muy poco a la imaginación, porque el desafío mayor para nosotros ha sido la insuficiencia de los recursos convencionales para hacer creíble nuestra vida. Este es, amigos, el nudo de nuestra soledad.

Pues si estas dificultades nos entorpecen a nosotros, que somos de su esencia, no es difícil entender que los talentos racionales de este lado del mundo, extasiados en la contemplación de sus propias culturas, se hayan quedado sin un método válido para interpretarnos. Es comprensible que insistan en medirnos con la misma vara con que se miden a sí mismos, sin recordar que los estragos de la vida no son iguales para todos, y que la búsqueda de la identidad propia es tan ardua y sangrienta para nosotros como lo fue para ellos.

La interpretación de nuestra realidad con esquemas amends sólo contribuye a hacernos cada vez más desconocidos, cada vez menos libres, cada vez más solitarios. Tal vez la Europa venerable sería más comprensiva si tratara de vernos en su propio pasado. Si recordara que Londres necesitó 300 años para construir su primera muralla y otros 300 para tener un obispo, que Roma se debatió en las tinieblas de incertidumbre durante 20 siglos antes de que un rey etrusco la implantara en la historia, y que aún en el siglo XVI los pacíficos suizos de hoy, que nos deleitan con sus quesos mansos y sus relojes impávidos, ensangrentaron a Europa con soldados de fortuna. Aún en el apogeo del Renacimiento, 12 mil lansquenetes a sueldo de los ejércitos imperiales saquearon y devastaron a Roma, y pasaron a cuchillo a ocho mil de sus habitantes.

No pretendo encarnar las ilusiones de Tonio Kröger, cuyos sueños de unión entre un norte casto y un sur apasionado exaltaba Thomas Mann hace 53 años en este lugar. Pero creo que los europeos de espíritu clarificador, los que luchan también aquí por una patria grande más humana y más justa, podrían ayudarnos mejor si revisaran a fondo su manera de vernos. La solidaridad con nuestros sueños no nos haría sentir menos solos, mientras no se concrete con actos de respaldo legítimo a los pueblos que asuman la ilusión de tener una vida propia en el reparto del mundo. América Latina no quiere ni tiene por qué ser un alfil sin albedrío, ni tiene nada de quimérico que sus designios de independencia y originalidad se conviertan en una aspiración occidental.

No obstante, los progresos de la navegación que han reducido tantas distancias entre nuestras Américas y Europa, parecen haber aumentado en cambio nuestra distancia cultural. ¿Por qué la originalidad que se nos admite sin reservas en la literatura se nos niega con toda clase de suspicacias en nuestras tentativas tan difíciles de cambio social? ¿Por qué pensar que la justicia social que los europeos de avanzada tratan de imponer en sus países no puede ser también un objetivo latinoamericano con métodos distintos en condiciones diferentes? No: la violencia y el dolor desmesurados de nuestra historia son el resultado de injusticias seculares y amarguras sin cuento, y no una confabulación urdida a 3 mil leguas de nuestra casa. Pero muchos dirigentes y pensadores europeos lo han creído, con el infantilismo de los abuelos que olvidaron las locuras fructíferas de su juventud, como si no fuera posible otro destino que vivir a merced de los dos grandes dueños del mundo. Este es, amigos, el tamaño de nuestra soledad.

Sin embargo, frente a la opresión, el saqueo y el abandono, nuestra respuesta es la vida. Ni los diluvios ni las pestes, ni las hambrunas ni los cataclismos, ni siquiera las guerras eternas a través de los siglos y los siglos han conseguido reducir la ventaja tenaz de la vida sobre la muerte. Una ventaja que aumenta y se acelera: cada año hay 74 millones más de nacimientos que de defunciones, una cantidad de vivos nuevos como para aumentar siete veces cada año la población de Nueva York. La mayoría de ellos nacen en los países con menos recursos, y entre éstos, por supuesto, los de América Latina. En cambio, los países más prósperos han logrado acumular suficiente poder de destrucción como para aniquilar cien veces no sólo a todos los seres humanos que han existido hasta hoy, sino la totalidad de los seres vivos que han pasado por este planeta de infortunios.

Un día como el de hoy, mi maestro William Faullkner dijo en este lugar: “Me niego a admitir el fin del hombre”. No me sentiría digno de ocupar este sitio que fue suyo si no tuviera la conciencia plena de que por primera vez desde los orígenes de la humanidad, el desastre colosal que él se negaba a admitir hace 32 años es ahora nada más que una simple posibilidad científica.

Ante esta realidad sobrecogedora que a través de todo el tiempo humano debió de parecer una utopía, los inventores de fábulas que todo lo creemos, nos sentimos con el derecho de creer que todavía no es demasiado tarde para emprender la creación de la utopía contraria. Una nueva y arrasadora utopía de la vida, donde nadie pueda decidir por otros hasta la forma de morir, donde de veras sea cierto el amor y sea posible la felicidad, y donde las estirpes condenadas a cien años de soledad tengan por fin y para siempre una segunda oportunidad sobre la tierra.

Agradezco a la Academia de Letras de Suecia el que me haya distinguido con un premio que me coloca junto a muchos de quienes orientaron y enriquecieron mis años de lector y de cotidiano celebrante de ese delirio sin apelación que es el oficio de escribir. Sus nombres y sus obras se me presentan hoy como sombras tutelares, pero también como el compromiso, a menudo agobiante, que se adquiere con este honor. Un duro honor que en ellos me pareció de simple justicia, pero que en mí entiendo como una más de esas lecciones con las que suele sorprendernos el destino, y que hacen más evidente nuestra condición de juguetes de un azar indescifrable, cuya única y desoladora recompensa, suelen ser, la mayoría de las veces, la incomprensión y el olvido.

Es por ello apenas natural que me interrogara, allá en ese trasfondo secreto en donde solemos trasegar con las verdades más esenciales que conforman nuestra identidad, cuál ha sido el sustento constante de mi obra, qué pudo haber llamado la atención de una manera tan comprometedora a este tribunal de árbitros tan severos.

Confieso sin falsas modestias que no me ha sido fácil encontrar la razón, pero quiero creer que ha sido la misma que yo hubiera deseado. Quiero creer, amigos, que este es, una vez más, un homenaje que se rinde a la poesía. A la poesía por cuya virtud el inventario abrumador de las naves que numeró en su Iliada el viejo Homero está visitado por un viento que las empuja a navegar con su presteza intemporal y alucinada. La poesía que sostiene, en el delgado andamiaje de los tercetos del Dante, toda la fábrica densa y colosal de la Edad Media. La poesía que con tan milagrosa totalidad rescata a nuestra América en las Alturas de Machu Pichu de Pablo Neruda el grande, el más grande, y donde destilan su tristeza milenaria nuestros mejores sueños sin salida. La poesía, en fin, esa energía secreta de la vida cotidiana, que cuece los garbanzos en la cocina, y contagia el amor y repite las imágenes en los espejos.

En cada línea que escribo trato siempre, con mayor o menor fortuna, de invocar los espíritus esquivos de la poesía, y trato de dejar en cada palabra el testimonio de mi devoción por sus virtudes de adivinación, y por su permanente victoria contra los sordos poderes de la muerte. El premio que acabo de recibir lo entiendo, con toda humildad, como la consoladora revelación de que mi intento no ha sido en vano. Es por eso que invito a todos ustedes a brindar por lo que un gran poeta de nuestras Américas, Luis Cardoza y Aragón, ha definido como la única prueba concreta de la existencia del hombre: la poesía. Muchas gracias”.

Lo que usted debe saber sobre el voto en blanco en Colombia

Según los más recientes sondeos de opinión, la intención del Voto en blanco ha crecido de forma vertiginosa en Colombia para las próximas elecciones legislativas y presidenciales. Esto ha generado un sinnúmero de dudas y hasta suspicacias sobre su efectividad, origen y promoción. En GALERIAPOLITICA.COM nos dimos a la tarea de investigar las principales dudas que asaltan a los electores a la hora de votar en blanco para el Congreso y la Presidencia de la República, con el fin de darles respuesta y arrojar un poco de luz sobre el tema.

De entrada hay que decir que aún el acto legislativo que regula el Voto en Blanco se ha prestado para algunas confusiones. La página de la Registraduría Nacional del Estado Civil publica algunas aclaraciones al respecto y en reciente entrevista con la Revista Semana, el exmagistrado Jaime Araújo expone su interpretación del acto legislativo 1 del 2009, en el que se modifica el requisito de la mayoría absoluta (la mitad más uno) por el de la mayoría simple (un voto más que cualquier candidato), el cual reza:

Parágrafo modificado por el artículo 9 del Acto Legislativo 1 de 2009. Deberá repetirse por una sola vez la votación para elegir miembros de una Corporación Pública, Gobernador, Alcalde o la primera vuelta en las elecciones presidenciales, cuando del total de votos válidos, los votos en blanco constituyan la mayoría. Tratándose de elecciones unipersonales no podrán presentarse los mismos candidatos, mientras en las de Corporaciones Públicas no se podrán presentar a las nuevas elecciones las listas que no hayan alcanzado el umbral.

Sin embargo en sentencia C-490 de 2011 sobre la Ley 1475 (Reforma Política) de la Corte Constitucional, se declaró inexequible la norma de la Reforma Política que ordenaba repetir elecciones cuando el voto en blanco obtenga más votos que el candidato o lista que haya sacado la mayor votación y en consecuencia la mayoría necesaria para repetir la elección sigue siendo absoluta, es decir la mitad más uno de los votos válidos, y no la mayoría simple, aunque un exmagistrado de la misma Corte Costitucional, como lo es Jaime Araújo, disienta sobre esta interpretación.

Sabiendo entonces lo anterior, pasemos a algunas definiciones importantes acerca del interesante e intrincado mundo del Voto en blanco en Colombia:


¿Qué es el voto en blanco?
El Voto en blanco se considera una expresión política de disentimiento e inconformidad y constituye una valiosa expresión del disenso a través del cual se promueve la protección de la libertad del elector. Como consecuencia de este reconocimiento la Constitución le adscribe una incidencia decisiva en procesos electorales orientados a proveer cargos unipersonales y de corporaciones públicas de elección popular.

¿Cómo se vota en blanco?
Si usted el día de la elección quiere votar en blanco, lo único que debe hacer es marcar la casilla enunciada como Voto en blanco en el tarjetón. Nada más y nada menos.

¿Qué es el comité promotor del voto en blanco?
El grupo promotor del voto en blanco es una figura que introdujo la Reforma Política de 2011. En ésta se habilita la posibilidad de adelantar la inscripción de grupo de ciudadanos que promueven el Voto en blanco y que como tal tendrá una casilla con logosímbolo propio en la tarjeta electoral diferente al voto en blanco.

Tanto los partidos y movimientos políticos con personería jurídica, como los comités independientes que se inscriban para promover el Voto en blanco, se encuentran sujetos a las sanciones previstas en las leyes por el incumplimiento de las normas sobre campañas electorales que les rigen de acuerdo con las normas del sistema electoral colombiano. En el caso de los comités independientes, la persona que responde por fallas o faltas a las normas electorales es quien actúe y haya quedado registrado como su vocero y representante legal

Para las próximas elecciones legislativas y presidenciales no se encuentra inscrito ningún comité oficial promotor del Voto en Blanco, plazo que se venció el pasado lunes 9 de diciembre de 2013, por lo que la casilla del Voto en blanco irá marcada genéricamente y nadie podrá reclamar dinero por reposición de gastos de campaña.

¿Es cierto el mito según el cual el voto en blanco se suma al candidato con la mayor votación?
No es cierto, El voto en blanco no se suma al candidato que obtenga la mayor votación en las elecciones. El voto en blanco se contabiliza independientemente, al igual que se hace con los sufragios alcanzados por cada candidato.

¿Si gana el voto en blanco, se repite la elección?
De acuerdo con el artículo 9 del Acto Legislativo 1 de 2009, “Deberá repetirse por una sola vez la votación para elegir miembros de una corporación pública, gobernador, alcalde o la primera vuelta en las elecciones presidenciales, cuando el total de los votos válidos, los votos en blanco constituyan la mayoría. Tratándose de elecciones unipersonales no podrán presentarse los mismos candidatos, mientras que en las corporaciones públicas no se podrán presentar a las nuevas elecciones las listas que no hayan alcanzado el umbral”.

Así que con respecto a quiénes se podrán presentar luego de que gane el voto en blanco, hay diferencia si se trata de una elección para cargos unipersonales, como la Presidencia; o para corporaciones, como en el caso del Senado o la Cámara. Para las votaciones por cargos uninominales se debe repetir la elección con diferentes candidatos a los que se presentaron la primera vez. Es decir, si en el caso de las presidenciales se diera que el Voto en blanco sacara la mitad más uno de los votos, el presidente Juan Manuel Santos no se podría volverse a presentar a los comicios.En cambio, en las elecciones a corporaciones públicas que son Senado y Cámara, o Asamblea o Concejo, no se modifican necesariamente los candidatos, pero sí los partidos, pues solo se podrán presentar aquellos que hayan sobrepasado el umbral electoral.

Si gana el voto en blanco por mayoría absoluta ¿se realiza la nueva elección?
En la sentencia de la Corte Constitucional se señala que la inscripción de candidatos para la nueva elección se realizará dentro de los diez días calendario contados a partir del día siguiente a la declaratoria de resultados por la correspondiente autoridad escrutadora.

En el caso de las elecciones presidenciales, la nueva primera vuelta, con candidatos diferentes, debería llevarse a cabo en junio, y la segunda, si a ella hubiere lugar, antes del 7 de agosto, fecha prevista para la posesión del nuevo presidente.

¿Qué pasa si vuelve a ganar el voto en blanco?
De acuerdo con la ley deberá repetirse por una sola vez la votación para elegir miembros de una Corporación Pública. Esto quiere decir que si en la repetición de la elección llegara a ganar el Voto en blanco, quedaría como ganador el candidato que alcanzó la mayoría de votos válidos en el certamen electoral.

Igualmente en el caso de un cargo uninominal como la alcaldía, la gobernación o la presidencia, según se puede interpretar del texto de la Corte, se deben repetir por una vez las elecciones. En caso de que en la segunda vuelta presidencial ganara el voto en blanco, quedará elegido como presidente el segundo candidato con más votos en la contienda.

¿Es lo mismo el Voto en blanco que la abstención?
No. En la abstención la interpretación puede ser diversa y no se convocan a nuevas elecciones. En cambio si el Voto en blanco es claro el descontento con los candidatos actuales y en caso de superar la mitad más uno de los votantes, obliga por una vez a convocar a nuevas elecciones de presidente, gobernador o alcalde. Cuando la abstención obtiene mayoría, lo que es muy frecuente en nuestros países latinoamericanos, no se convoca a nuevas elecciones.

¿El Voto en blanco se tiene en cuenta para el cálculo del umbral?
Sí. El umbral es la cantidad mínima de votos válidos que debe obtener una lista para aplicar la cifra repartidora. Para hallar el umbral, se suman los votos que obtuvo la lista más los votos en blanco, el resultado serán los votos válidos. Luego se calcula el cuociente electoral: Se divide el total de votos válidos por el número a proveer por corporación.

De este modo si salen más personas a votar en blanco, el número de votos que deben alcanzar los partidos para mantener su personería jurídica aumenta. Esto perjudica directamente a los partidos políticos pequeños o dispersos, ya que deben incrementar sustancialmente su participación para no quedarse por fuera.

¿Entonces para Senado y Cámara pueden volverse a presentar los mismos candidatos?
No necesariamente. En las elecciones nuevas para corporaciones no podrán presentarse otra vez las listas que no alcanzaron el umbral, que es un porcentaje mínimo de los votos válidos, fijado por la Constitución. Hoy ese porcentaje, para las listas del Senado, es del 3%. De modo que si el Voto en blanco gana, se debe convocar a nuevas elecciones y solo podrán participar los candidatos de los partidos que superaron el umbral electoral. Los demás no podrán volver a hacerlo.

¿Detrás de la promoción del Voto en blanco hay intereses oscuros?
Detrás de casi toda idea política siempre hay beneficiados y perjudicados. En este caso es claro que el golpe de opinión perjudicaría a los políticos tradicionales pero afectaría directamente a los candidatos pertenecientes a partidos políticos pequeños o independientes por el tema del umbral y la posibilidad de que el voto de opinión, que tiende a favorecerlos, termine en la casilla blanca.

Sin embargo el argumento del umbral es endeble pues la participación política implica que los ciudadanos puedan manifestar su descontento abiertamente sin tener que recurrir a la elección de un candidato en particular. Si el tema fuera solo de número de votos entonces llamar a la abstención sería más efectivo pero no es así. El asunto realmente es el temor de los candidatos sin maquinaria política de quedarse sin votos al suponer que la gente independiente termine votando en blanco.

¿Debemos votar por un candidato para evitar que ganen las maquinarias?
Habría que preguntarse qué tan claras y sólidas son las propuestas de los candidatos de opinión y si en aras de la democracia la gente debe votar por un candidato sin estar convencida por el solo hecho de que no se pierda el voto, volviendo al viejo esquema del voto útil. En el caso de las elecciones legislativas su impacto real es menor pues permite que puedan presentarse de nuevo los candidatos de los partidos que pasen el umbral pero simbólicamente constituye un desafío para éstos.

¿Triunfará el Voto en blanco?
Aunque las encuestas no siempre se traducen en votos y seguramente muchos cambiarán a última hora su intención de votar en blanco, este nevado personaje democrático hoy parece ser el más serio rival para la principal maquinaria política que pueda tener una elección presidencial, que es la del partido de gobierno. Si este triunfara, y ya lo ha hecho en un par de municipios colombianos con los alcaldes, estaría obligando al candidato presidente a retirar sus aspiraciones reeleccionistas.

Germán Vargas es la fórmula vicepresidencial de Juan Manuel Santos

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En la sede de la Fundación Buen Gobierno se realizó hoy el anuncio de que el exministro y líder del movimiento político Cambio Radical, será la fórmula vicepresidencial del actual presidente de Colombia Juan Manuel Santos. Germán Vargas Lleras es un reconocido político nacional que comenzó su carrera política de la mano de Horacio Serpa en el Partido Liberal Colombiano y que ahora acompañará las aspiraciones reeleccionistas de Juan Manuel Santos.

Tanto Juan Manuel Santos como Germán Vargas son nietos de expresidentes colombianos, el primero de Eduardo Santos Montejo y el segundo de Carlos Lleras Restrepo, que representan al partido liberal pero desde dos vertientes diferentes. Los Santos desde el ala izquierda y los Lleras desde el ala derecha. El presidente Juan Manuel Santos fue ampliamente elogioso con su nueva fórmula vicepresidencial y afirmó que representa un cambio en este cargo, en una clara alusión a su anterior fórmula, Angelino Garzón quien en los próximos días viajará a Brasil a ocupar el cargo de embajador.

Hoja de Vida Clara García Cabrales, Cámara 2014

Clara García Cabrales
Partido político: 
Alianza Verde.
Cargo al que aspira: Representante a la Cámara por Bogotá.
Número en el tarjetón: 114
Formación académica e instituciones: Cuenta con formación académica en Administración Pública, de la Escuela superior de Administración Pública ESAP, y estudios en Ingeniería Química de la Universidad Industrial de Santander.
Ideología política: Libertaria
Palabras o términos fundamentales: “Dilo con fuerza, somos la sociedad del cambio”.
Creencias religiosas: Cristiana.
Estado civil: Soltera.
Número de hijos: Una hija de 17 años.
Lugar de nacimiento: Barrancabermeja, Santander.
Año de nacimiento: 1973.
Cargos públicos ocupados en los últimos 5 años: Asesora en la Alcaldía Local de la Candelaria. 2013-2014.
Cargos privados ocupados en los últimos 5 años: Directora Ejecutiva de la Fundación para el Desarrollo Territorial. 2007-2013.
Propuesta política: Una nueva Constitución Política y un Verdadero Estado Social de Derecho. Invertir el dinero de la guerra en salud, trabajo y educación dignos. Referendo por el río Bogotá, recuperarlo es viable en diez años. Un país libre y en paz, reorganizado en regiones con más recursos para Bogotá. Mayores funciones para las localidades y alcaldes electos por voto popular. Una Reforma Agraria por la seguridad alimentaria y el progreso del campo.

Hoja de Vida Ana Mercedes Gómez, Senado 2014

Ana Mercedes Gómez
Partido político:
 Centro Democrático
Cargo al que aspira: Senado de la República
Número en el tarjetón: Lista cerrada
Formación académica e instituciones: Licenciada en Educación de la Universidad Pontificia Bolivariana
Ideología política: Conservadora
Palabras o términos fundamentales: Valores, Seguridad, Democracia
Creencias religiosas: Católica
Estado civil: Divorciada
Número de hijos: 2
Lugar de nacimiento: Medellín, Colombia
Año de nacimiento: 
Cargos ocupados en los últimos 5 años: Directora periódico El Colombiano
Propuesta política: Valores humanos y católicos basados en los principios que defiende el expresidente Álvaro Uribe de seguridad, cohesión social y confianza inversionista.

Galería Política y la campaña Tu voto, el voto de todos


Se acerca otra jornada electoral en Colombia en la que hacen su aparición nuevamente las prácticas non sanctas de la política. En GALERÍA POLÍTICA no creemos que sea un asunto netamente de nuestro país pero si que nuestras instituciones aún no tienen la suficiente fortaleza y determinación para combatirlas.

Por eso creemos que la opinión pública, las redes sociales y los medios de comunicación juegan un papel fundamental en el ejercicio de la educación y el control de las prácticas políticas y los candidatos que las representan. Nos unimos así con Diván Político y Naranjo Publicidad para desarrollar estas sencillas piezas gráficas.

Así que queremos invitarle a que haga uso de estas piezas gráficas y las comparta con sus amigos y conocidos. No cambiaremos el mundo, pero por algo se empieza.

Verdes-Progresistas definen hoy apuesta por la presidencia de Colombia


Este martes la Alianza Verde-Progresistas decidirá si participa en las elecciones presidenciales y la forma como escogerá a su candidato. Una decisión que pretende poner punto final a una de las discusiones más intensas del movimiento, que el pasado mes de septiembre se consolidó como una fusión entre los verdes, inicialmente conformados por Antanas Mockus, Enrique Peñalosa y Lucho Garzón, y los progresistas del alcalde de Bogotá Gustavo Petro.

Los 39 miembros de la colectividad deberán votar hoy si el modelo para elegir candidato a la presidencia de Colombia será la consulta interna. Este mecanismo, que fue aprobado por el Congreso del partido, en el que quedó sellado la fusión con los petristas, cuenta con ambiente mayoritario, aunque al sector de los seguidores de Gustavo Petro no les ha sonado mucho esta idea por la posible participación y victoria de Enrique Peñalosa, opositor de muchas de las ideas del líder de los Progresistas.

Voces afectas al partido especulan que se ratificará la consulta para el próximo 9 de marzo, aunque haya en el ambiente un sector que quisiera no tener candidato propio y vincularse con la Unidad Nacional de Presidente Juan Manuel Santos y su reelección. Igualmente en el ambiente se percibe que los miembros afectos a Gustavo Petro quieren obligar a los precandidatos a jurar fidelidad con el alcalde, que enfrenta actualmente la destitución e inhabilidad que le impuso la Procuraduría General de la Nación.

De lo que se vote hoy dependerá si la Alianza Verde participará de las elecciones presidenciales con candidato propio, y si la carta será Enrique Peñalosa quien parece ser el único candidato capaz de hacer mella en las encuestas que muestran a Juan Manuel Santos en segundo lugar de intención de voto, después del Voto en Blanco. Sin embargo otros insisten en que es un eterno candidato, y que más allá de lo que registren las encuestas, la apuesta debe ser por una renovación que apuntaría a la candidatura de Camilo Romero o Jhon Sudarsky.