GALERÍA POLÍTICA en el especial de transición de Santos-Duque

Bajo la conducción de los periodistas Óscar Mario Correa y Juan Carlos Velásquez, este lunes 6 de agosto Teleantioquia realizó un especial para hablar del balance del gobierno saliente de Juan Manuel Santos y el entrante de Iván Duque con la compañía de Sergio Ignacio Soto, director de Fenalco Antioquia y Carlos Andrés Naranjo, director de GALERÍA POLÍTICA.

Se analizaron temas de economía, política, procesos de paz, relaciones internacionales, salud, infraestructura y ciencia e innovación a la luz de los ocho años de gobierno de Juan Manuel Santos y los cuatros venideros,en los que Iván Duque recibe una economía en desaceleración aunque con unos precios del petróleo recuperados, con una deuda pública externa casi duplicada con respecto al PIB, una revolución en infraestructura con las autopistas 4G y un par de procesos de paz en fases de implementación, con las FARC, y negociación con el ELN.

Las relaciones internacionales estarán marcadas por la demanda de EEUU para que disminuyan los cultivos de coca que casi se cuadruplicaron y en el vecindario por la crisis política y social de Venezuela y Nicaragua. El sistema de salud y pensional demandarán del nuevo mandatario una intervención urgente para evitar su colapso en términos financieros. Así mismo el esfuerzo político y económico para aumentar la inversión en ciencia y tecnología, que en el gobierno Santos no alcanzó ni 0,4% del PIB a pesar de sus promesas.

A continuación la grabación de la transmisión del canal regional de los antioqueños, Teleantioquia:

GALERÍA POLÍTICA en la transmisión de las elecciones presidenciales por Teleantioquia

El régimen presidencialista de Colombia celebra sus justas electorales cada cuatro años, en los cuales puede presentarse el fenómeno de la segunda vuelta, si en la primera vuelta ninguno de los candidatos obtiene la mitad más uno del total de votos, como efectivamente sucedió en esta ocasión. Nuestro director Carlos Andrés Naranjo Sierra, estratega político, estuvo acompañando ambas transmisiones para comentar al respecto.

El domingo 27 de mayo en compañía del comunicador social y periodista Henry Horacio Chaves estuvieron dando apertura a la transmisión de la primera vuelta presidencial para comentar los sucesos relacionados con la apertura urnas y lo que podrían esperar los colombianos de esta jornada electoral que dejó a Iván Duque, del Centro Democrático, y a Gustavo Petro, de Colombia Humana, como los candidatos a elegir en segunda vuelta.

El domingo 17 de junio se celebró la segunda vuelta presidencial en la que los colombianos eligieron a Iván Duque como nuevo Presidente de la República para el período 2018-2022, con una votación de 10.373.080 votos, equivalentes a un 53.98% de la participación, y con una serie de importantes retos para su gobierno, que Carlos Andrés Naranjo Sierra comentó al final de la jornada en compañía del periodista Felipe Aramburo y el director regional de Fenalco, Sergio Ignacio Soto.

Aquí algunos de los momentos de la transmisión que realizó, desde temprano y hasta tarde, el equipo humano del canal Teleantioquia, para mantener informados a todos los televidentes del acontecer de la jornada electoral más importante del poder ejecutivo. Sea esta la oportunidad para reconocer el canal y sus directivas por su incansable y valiosa labor en estas recientes elecciones.

 

Resultados atípicos en elecciones atípicas

Por: Nury Astrid Gómez*
Quizá el aumento en la participación de votantes en primera vuelta presidencial es el hecho democrático más significativo luego de los acuerdos de paz. Una contienda emocional, libertad de expresión desmedida, redes sociales incendiadas y el retorno de la plaza pública, deja dos candidatos ganadores tan diferentes en forma como fondo; enfrentan dos ideologías contrarias y dos caras ciudadanas que hasta hoy no conocíamos.

Y ganó Duque sin tanta comodidad como se pronosticaba: Más que el miedo a ser una segunda Venezuela, pudo la tradición y la marca Uribe Vélez que tiene la capacidad de conmover, convencer y movilizar ciudadanía de todo estrato y sector. Tres perfiles de Duque convencieron: el primero, un candidato entrenado en responder con contundencia los temas álgidos de seguridad, paz, justicia, reformas, leyes, familia… acorde a las posiciones más conservadoras; un segundo Duque, jovial, conversador, que gusta del fútbol, el vallenato, el baile; que habla de economía naranja e inspira a los jóvenes (emprendedores independientes que no han pedido nunca ayuda al gobierno para hacer empresa) y un tercer perfil, de familia tradicional que simboliza tanto para católicos como cristianos la perfecta unión y el deber de una familia tradicional.

Primera vez la izquierda en segunda: Y como si fuera una victoria de la revolución social colombiana, es la primera vez que un grupo de izquierda llega a segunda vuelta, y esto es gracias al proceso de paz. Un Gustavo Petro con más habilidades comunicativas que técnicas convenció un número importante de jóvenes (fue su principal grupo elector) de apostar por un cambio, por un ideal de país donde el Estado se robustece y extiende su poder. A Petro pocos le acompañan y parece omnipresente y un mago para manejar todos los asuntos. Ahora, en segunda vuelta tendrá que destapar sus cartas y convencer con quién, cómo y cuánto gobernará él y cuál será la apuesta de transformación más allá de su discurso.

La deuda de Humberto de la Calle es del Partido Liberal.El menos liberal de todos los liberales según tradición partidista no logró recoger el sentir de la opinión sobre la capacidad y posibilidad real de pasar a una segunda vuelta. A Humberto de la Calle le cobran los colombianos un proceso de paz sin favor de las víctimas, la bendición de Santos, una consulta de 40 mil millones de pesos y un jefe político como César Gaviria y apoyo de Ernesto Samper. Una campaña equivocada con demasiados cambios y sin conectar audiencias se basó en unas redes sociales que movilizaron mucho apoyo y poco compromiso. De la Calle perdió las elecciones desde el día de la consulta liberal.

Gran responsabilidad de la devastadora derrota, se debe al rojo liberal que tiene tantos matices y tonos como líderes hay en los territorios. Un liberalismo unificado será el reto para las nuevas generaciones liberales que esperan la salida de contienda de los viejos Serpa, Gaviria y Samper, quienes han convertido el partido en una ruleta rusa que se vende al mejor postor. Sin plataforma, liderazgo, electores y protagonismo mediático y gubernamental, el partido liberal se obliga a un profundo cambio inmediato y contundente si quiere revivir en las próximas elecciones regionales.

Madura la ola verde. El optimismo es tan contagioso como el miedo; esa parece la frase verde de hoy. Esta casi victoria de Fajardo se le debe en gran medida a la capacidad movilizadora de Claudia, Antanas, Angélica y los verdes, más que al mismo Fajardo. La ola verde de hace 8 años ya creció y ahora son votantes convencidos y con capacidad influenciadora. Ya no son simples adolescentes con ganas de cambiar el mundo sino que están en cargos y medios que les permite hablar con voz propia. El coqueteo político empieza ahora y serán los verdes maduros que definirán el rumbo del país y el auge de una ciudadanía de opinión tan relevante como decisiva.

Es la hora para profesionalizar el ejercicio político: Oportunidad de oro para la comunicación política, sus defensores y para quienes estamos convencidos en profesionalizar la política y sus prácticas en el acercamiento de los gobernantes con los ciudadanos. Es el momento adecuado para que posibles candidatos reflexionen y aprendan que ya no basta contar cabezas y base de datos de “líderes” que asumen la participación ciudadana como propia y “loteada” para “venderse” al mejor postor.

*Politóloga. Especialista en Comunicación Política. CEO Máximo Impacto Consultores

Pensar rápido y pensar despacio en campañas políticas

Por: Carlos Andrés Naranjo Sierra
Nuestro cerebro es el fruto de millones de años de evolución, los cuales han esculpido su funcionamiento como una poderosa herramienta de supervivencia a partir de la metacognición y la imaginación, pero esta poderosa herramienta está supeditada a cometer frecuentes errores de juicio que influyen directamente en cómo decidimos por quién votar en las elecciones y, en consecuencia, en la democracia misma.

No podemos olvidar que el cerebro humano está diseñado para un mundo que existió en el período paleolítico, donde las decisiones debían tomarse rápida y efectivamente para no terminar en el fondo de un acantilado o de la boca de un depredador. Esto hace que tomemos decisiones cotidianas en una especie de piloto automático que es presa fácil de estímulos netamente emocionales, lo que el psicólogo, y premio Nobel de economía, Daniel Kanheman, ha llamado la heurística.

La heurística es una forma de atajo mental que hace que resumamos superficialmente los datos disponibles para la toma de una decisión, no importa si es para comprar una crema dental o para votar por un presidente. Aunque esto pueda parecer banal o molesto para algunos, el cerebro no funciona como queremos, sino como es. Por eso debemos trabajar para entenderlo, para entendernos. Tal vez así podamos darnos cuenta de nuestros sesgos y hacer algo al respecto.

Kanheman divide el pensamiento en dos tipos: rápido y lento. El rápido es el que usamos con mayor frecuencia, conectado al sistema límbico. El lento, conectado al neocórtex, suele ser menos frecuente pues exige más tiempo y esfuerzo, y todos los sistemas, incluyendo nuestro sistema nervioso, tienden al consumir el mínimo posible de energía para ser eficientes. De modo que pensar racionalmente exige un costo adicional que no todos están dispuestos a pagar. De allí que las campañas publicitarias (comerciales) y de propaganda (ideológicas) dirijan sus argumentos a la emoción y no a la razón.

Asco, miedo, alegría, tristeza e ira, son las emociones básicas a las que suelen dirigirse los mensajes de marketing comercial y electoral. La argumentación racional infortunadamente no suele funcionar bien en primera instancia, pues pide al elector un costo mental alto y el proceso psicológico de elegir un candidato, suele funcionar como una decisión de bajo involucramiento, neurológicamente similar a la compra de un pequeño electrodoméstico. Es decir, pensamiento rápido, altamente supeditado a los sesgos cognitivos.

¿Está condenada la democracia a padecer los peligros del voto emocional? No necesariamente. Algunas campañas se las han ingeniado para comunicar argumentos racionales en empaques emocionales. Empaques que sirven de vehículo para que ideas un poco más complejas, y generalmente necesarias, lleguen al elector por medio de un canal que funciona en modo rápido pero que luego puede funcionar en modo lento y reflexivo. La frase ganadora de la campaña Clinton Vs. Bush (padre) de 1992 es un buen ejemplo: “es la economía, estúpido”.

Si usted pretende embarcarse en una campaña de marketing electoral, como parte de su estrategia de marketing político, tenga en cuenta estas breves reflexiones. No para quedarse en la forma, sin propuestas y sin razones (después de todo el marketing de gobierno le exigirá que sus promesas funcionen en la complejidad de la vida real), pero sí para construir un mensaje que se conecte emocionalmente con sus electores. De otro modo sus propuestas, por muy buenas que sean, corren el riesgo de no recibir la suficiente atención para convertirse en el suficiente número de votos para hacerse realidad.