“Apague y vámonos”: VerdEscépticos

Un ala del Partido Verde renuncia a su militancia, luego de la alianza de la dirección nacional del Partido con la mesa de Unidad Nacional del presidente Juan Manuel Santos. También critica duramente a Sergio Fajardo por lo que consideran su búsqueda de alianzas burocráticas y manifiestan abiertamente que las propuestas políticas que los convocaron para dignificar la política, ya no existen. Para ver el comunicado completo de VerdEscépticos, haga clic aquí.

“Me retiro del Partido Verde”: Jorge Melguizo

Hoy me retiro del Partido Verde, por el que voté en las elecciones presidenciales en 2010, al que me inscribí el 8 de noviembre de 2010 (por primera vez en mi vida hacía parte de un partido político) y por el que me presenté como precandidato a la Alcaldía de Medellín para las elecciones del 30 de octubre de 2011.

Me retiro por decepción total y porque no veo opciones de lograr dentro del Partido Verde lo que muchos pensamos y soñamos al hacer parte de la Ola Verde y al sumarnos formalmente a un partido político: construir un partido democrático, realmente democrático. Construir un partido ética y políticamente diferente.  Un partido serio, coherente.  Hacer parte de un partido que predicó que no todo vale y en el que muchos defendimos hasta el cansancio (¡y nos cansamos!) que el fin no justifica los medios.  Pensamos construir un partido basado en agendas programáticas, en generación de soluciones para los grandes problemas de este país, y el partido se ha quedado, en buena parte, en el fortalecimiento de 3 o 4 figuras personales y personalistas, todos ellos por cierto directivos del propio partido, y esos mismos directivos han decidido aliarse con los partidos políticos tradicionales, algo que rechazamos muchos de quienes votamos por Mockus y Fajardo en 2010.

La gota que llenó el vaso fue la decisión de sus directivos de sumarse a la Unidad Nacional del Presidente Juan Manuel Santos.  Es decir, el Partido Verde está desde hoy en la misma mesa de gobierno con el Partido de La U, el Partido Liberal, el Partido Conservador, el Partido Cambio Radical y el Partido de Integración Nacional (el famoso PIN, y es famoso porque muchos de sus dirigentes o militantes están condenados por paramilitarismo).  No estoy de acuerdo con hacer parte de esa alianza, de esa unión burocrática, pero además los directivos del Partido Verde ni siquiera pusieron este tema en consideración de quienes somos –fuimos- sus miembros.  Y, para colmo de colmos, ni siquiera ellos comunicaron la decisión sino que fue el Presidente Santos quien lo informó en su discurso al país en la apertura de las sesiones ordinarias del Congreso de la República, ayer miércoles 20 de julio.  Nos enteramos por otros de lo que nuestros directivos cocinaron entre ellos.

Me retiro del Partido Verde porque no quiero hacer parte de esa Unión Nacional, conformada por los partidos que se han robado este país y que tienen a Colombia sumida en el peor de los mundos: la mayor inequidad del continente, según Naciones Unidas.  El mayor desempleo del continente, según la CEPAL (Comisión Económica para América Latina).  El país con mayor gasto militar por habitante.  Uno de los países con mayor corrupción (y eso que solo conocemos un pedacito de esa infame corrupción).  El segundo país, después de Sudán, con mayor número de desplazados del mundo.  Y el único país del continente que no ha superado su conflicto interno.

Debo decir que el Gobierno de Juan Manuel Santos ha resultado mejor de lo que esperaba (realmente no esperaba mucho).  En este año ha habido avances importantes en temas claves para el futuro nacional, en especial la Ley de Víctimas y el Estatuto Anticorrupción.  Pero no veo avances en la agenda que nos tendría que importar más: los programas sociales, educativos y culturales, esas tres realmente las herramientas claves de la transformación.  Como tampoco veo avances en uno de los asuntos claves para Colombia y en el que también somos de los más atrasados en el continente: la infraestructura vial y la recuperación de los ferrocarriles y de los ríos para el transporte de carga.

Ángela Robledo, excelente Senadora del Partido Verde, dijo algo que comparto: no hay que estar en la Unión Nacional para respaldar las buenas medidas del gobierno y haber mantenido la independencia era mucho más importante como partido.

Perdimos la oportunidad de construir un partido diferente.  Ese reto le quedó grande a nuestros directivos, a todos nuestros directivos. Tomaron decisiones equívocas y equivocadas.  No consultaron esas decisiones. Menospreciaron a miembros, simpatizantes y precandidatos. Las ambigüedades y las dilaciones fueron más importantes que los debates serios y que las decisiones.  Se volvieron autistas y autocráticos.  En muy pocos meses lograron usar al Partido Verde para sus propios intereses.  Le dieron prioridad a los resultados inmediatos en lo electoral y no a los procesos de mediano y largo plazo que nos permitieran construir una alternativa al bipartidismo que ha marcado (y matado, literal y metafóricamente) a este país.  Se olvidaron de la formación de la cultura política, pasaron por encima de los principios, olvidaron la ética, hicieron a un lado la política.  Se volvieron politiqueros.

El 2 de mayo renuncié a mi aspiración a la Alcaldía porque no quedaba otro camino decente: esos mismos directivos habían decidido que Medellín no era prioridad electoral y habían optado por ofrecerle el apoyo al Partido Liberal para ganar la Alcaldía de Medellín a cambio de que el Partido Liberal los apoyara para ganar la Gobernación de Antioquia.   No estuve de acuerdo. Insistí –sin éxito, como es evidente- que deberíamos tener candidatura propia a la alcaldía de Medellín y propuse trabajar conjuntamente las candidaturas a Gobernación de Antioquia y a Alcaldía de Medellín. Renuncié y me marginé de las elecciones pero dije que no me iba del Partido Verde porque en los partidos debían caber, precisamente, las divergencias y diferencias.  Y dije que yo no me había inscrito en una iglesia sino en un partido. Que las iglesias son de dioses y dogmas, de actos de fé.  Y los partidos son (o deben ser) de colectivos, de ideas, de análisis, de construcciones.

Hace solo 8 días le respondí a unos amigos que yo seguiría haciendo parte del partido porque en algún momento quienes pensamos diferente podríamos ganarle espacio a esos directivos politiqueros y electoreros, representantes ellos y ellas también de lo que es necesario cambiar en la política colombiana.  Pero hoy decido irme.  No hay caso.  Lío mis bártulos y me voy.  No afectará a nadie mi renuncia porque hasta hoy fui un militante más, de esos a los que los directivos ni escuchan, ni consultan, ni informan, ni responden.

Otra decepción de la política en este país.  El partido verde (así, en minúsculas) le quedó grande a sus directivos.

Recuerdo ahora una frase que viene al caso, esa que sale en la última escena de La Estrategia del Caracol, la maravillosa película de Sergio Cabrera: Ahí les dejamos su hijueputa casa pintada.

Jorge Melguizo

Jorge Melguizo renunció a su aspiraciones a la Alcaldía de Medellín


Jorge Melguizo no oculta su decepción: durante cinco meses de precampaña, dice, nunca recibió el apoyo de la dirigencia del Partido Verde, a pesar de que él siempre insistió en que esta colectividad debía tener un candidato propio para llegar a la Alcaldía de Medellín.

Por eso renunció a su aspiración. “Los dirigentes del Partido Verde me dijeron que la ciudad no es prioridad para el partido, que la prioridad es la Gobernación de Antioquia”, afirmó Melguizo, tras lamentar esta postura y señalar que “después de siete años y medio de adelantar una excelente gestión pública en la administración, se va a perder el partido por doble u”.

Melguizo comentó que esta decisión también tiene que ver con la sonada alianza entre el liberalismo y el Partido Verde para llegar en llave a los dos cargos. “Queda claro que el Partido Verde está pensando en una alianza con el Partido Liberal, eso tampoco lo comparto, porque creo que esas alianzas tienen que constituirse como el punto de llegada de unas elecciones, no como punto de partida”.

El exsecretario de Cultura Ciudadana afirmó que esta alianza revela que los verdes no sienten que tengan la opción de triunfo para mantener la Alcaldía.

“Creo que nosotros pudimos haber llegado con una candidatura conjunta, eso nos hubiera dado grandes resultados y una excelente fórmula de gobierno. Recuerdo que en la época de Sergio Fajardo alcalde, con Aníbal Gaviria en la Gobernación, no hubo buenas relaciones, pero ahora, Fajardo está pensando en su triunfo en Antioquia y para eso cree que necesita del Partido Liberal”.

Melguizo descartó la posibilidad de aspirar a otro cargo, con lo que cierra la puerta a la idea de encabezar una lista por el partido para el Concejo de Medellín.

“Yo sé que para muchos sectores del partido esta decisión es un descanso. Yo era quien les complicaba la alianza con el Partido Liberal. Sé que para otra parte es un pesar que yo me retire y creo que para la militancia es un desconsuelo ver lo que está pasando con el proyecto alternativo y renovador que se acaba acá”.

Las declaraciones de Melguizo fueron ampliamente comentadas en las redes sociales. EL COLOMBIANO intentó comunicarse con el copresidente del partido, Lucho Garzón, pero éste se abstuvo de dar declaraciones y convocó a una rueda de prensa hoy.

La decisión de Melguizo se adivinaba desde la semana pasada. Su ausencia en la inauguración de la sede de campaña de Sergio Fajardo dejó ver las distancias entre ambos políticos. En declaraciones hechas por Fajardo, dejó claro que la decisión de una candidatura para Medellín tenía que pasar por la dirección nacional pues los estatutos del partido indican que en las ciudades de más de 100.000 habitantes los avales los entrega ese estamento.

Fuente: Elcolombiano.com

GaleriaPolitica.com entrevista a Jorge Melguizo

GaleriaPolitica.com: Comencemos por algo personal ¿Por qué se fue, hace años, a vivir a España?
Jorge Melguizo: Nos fuimos buscando darle a nuestro hijo calidad de vida pero decidimos regresar porque nos dimos cuenta que allá faltaba tensión, faltaba algo porque luchar. Allá todo estaba hecho. No había preocupaciones o cosas que lo movieran a uno.
Coincidencialmente la semana de marzo de 2004, cuando decidimos volver, llegó una carta del Gobierno de Estados Unidos aceptándonos para vivir en allá. Solicitud que habíamos hecho 16 años antes desde Colombia, porque habían matado a varios amigos nuestros y sentíamos que la cosa se acercaba a nosotros. De modo que en el 2004 rechazamos los dos vecindarios foráneos y decidimos regresar. Y yo no me arrepiento ni un solo minuto de la decisión. Veo hoy a mi hijo y digo, esta es la ciudad que queremos.

GP: ¿Por qué aspirar a la Alcaldía de Medellin?
JM: Primero. Empiezo por una explicacion politica. Es un imperativo ético y un imperativo político que nosotros, que hemos administrado esta ciudad desde el año 2004, tengamos una candidatura en el 2011 a la Alcaldía. Nosotros no llegamos hasta acá, después de haber construido a Compromiso Ciudadano, para ahora bajarnos del bus y perder por W.
Segundo. Yo personalmente nunca pensé en ser candidato. Mucha gente se ríe de eso porque no me lo cree, pero nunca pensé en ser candidato. Es más, rechacé varias propuestas y me retiré en junio del año pasado por una diferencia con el Alcalde y decidí buscarme la vida en trabajos de consultoria y asesoria, procurando que otra gente de nuestro partido se presentara y finalmente ninguno lo hizo.
Cuando Compromiso Ciudadano y el Partido Verde se unieron el 7 de noviembre, yo saque el carné al otro día. De modo que hablé con Lucho Garzón y le dije al Partido Verde que me inscribía como precandidato y acepté las reglas de juego del Partido. Yo no sé si soy el candidato que el Partido Verde necesita pero si soy un precandidato.
Otra parte de la respuesta, es que ahora tengo más conocimiento y experiencia gracias a la Gerencia del Centro, La Secretaria de Cultura Ciudadana y la Secretaría de Desarrollo. Además tengo una hoja de vida limpia en la Alcaldía. Ayer decía en un programa de radio que en una ciudad como Medellín, la única critica que tengo es haber hablado mal de Montecristo. En este país perdonan más fácil 2.800 falsos positivos que una crítica a un humorista. Por eso digo que yo tengo el Montecristo de espaldas.

GP: ¿Qué piensa de la alternativa que se empieza a dibujar de Sergio Fajardo apoyando a Anibal Gaviria a la Alcaldía y Anibal Gaviria apoyando a Sergio Fajardo a la Gobernación?
JM: En estos días le decía yo a Fajardo que a mi en tres meses de esta precampaña me han preguntado una sola vez por Montecristo, dos por los juegos pirotécnicos del Bicentenario, pero todas las veces por Fajardo y Anibal.
Yo no estoy de acuerdo con que el Partido Verde haga una alianza con cualquier otro partido para gobernar esta ciudad. Yo creo que el Partido Verde tiene que tener una candidatura propia a la Alcaldía de Medellín, así perdamos.
Yo evito hablar de Anibal Gaviria pues la alianza se hace con un partido y no con una persona y más ahora que el director del partido del Partido Liberal anunció una alianza con Cambio Radical. Yo no veo que los principios del Partido Verde se identifiquen con Cambio Radical. No lo veo.

GP: Entonces ¿Estaría dispuesto a participar en una consulta interna del Partido Verde pero no en una consulta interpartidista?
JM: Ya no es posible que haya una consulta interpartidista porque tendria que haberse anunciado antes del 31 de enero. Además a mi me dijeron que no era cierto el rumor de la posible alianza con el Partido Liberal y Anibal Gaviria. Y sigo creyendo que cuando Sergio Fajardo dice que no hay una definicion de esa alianza es porque es asi. Yo le creo a Fajardo.
Lo que pasa es que creo que hay un deseo de mucha gente, no solo dentro del Partido Liberal, sino también dentro de Compromiso Ciudadano, la Alianza Social Indigena y el Partido Verde para que se de esa alianza. Por razones de personas, que ven en Anibal Gaviria y Sergio Fajardo dos buenos gobernantes, y por razones de pragmatismo político que ven muy difícil que lleguemos otra vez a la Alcaldía y entonces consideran que de perder la Alcaldía es mejor ganar algo. Lo que nadie aclara es que es ese algo.
Yo he dicho, y esto me costará en el futuro más problemas, que es preferible perder la Alcaldía defendiendo los principios de lo que hemos sido, que ganarla cediendo o negociando nuestros principios. Y veo muy difícil una alianza con uno de esos partidos políticos tradicionales, sin negociar algunos de esos principios.
Alguna gente me dice ¿entonces vos sos candidato hasta el final? y yo digo: eso no depende de mi. Ser precandidato depende de mi, ser candidato depende del partido.

GP: Con respecto a esas alianzas. En la candidatura de Alonso Salazar hubo una alianza con el Partido de la U ¿piensa que esa alianza afectó principios de Compromiso Ciudadano?
JM: Sí. Es muy complicado porque yo estoy en esto por ilusión e ilusión es de deseo pera también de iluso. Nosotros tuvimos una trabajo más orgánico, más coherente y más cohesionado en el gabinete de Sergio Fajardo que en el gabinete de Alonso Salazar, donde si se hicieron estas alianzas y se aceptaron apoyos de otros partidos.
Yo he dicho que hay un escenario que podría ser y es que Anibal Gaviria reuncie al partido Liberal, pida su ingreso al Partido Verde y se venga como precandidato a la Alcaldía por el Partido Verde con todos nuestros principios. Si eso ocurriera, tendría dos efectos: Primero, mataría de un infarto a su papá y segundo, yo estaría dispuesto a renunciar a mi precandidatura.

GP: ¿Qué hay del rumor de su inhabilidad para ser candidato?
JM: El 23 de diciembre me llaman de Radio Super y me dicen: “Parace que Usted está inhabilitado para ser candidato” A sí ¿Y por qué?, respondo. Y me dicen: “Usted fue alcalde encargado en Mayo por una sentencia de la corte a raiz de Jumbo y Jamundí que haba de 24 meses”. Yo les dije que no tenía ni idea de eso, que me dejaran averiguar. A la una de la tarde el 24 de diciembre nos pusimos a estudiar eso y una amiga abogada me dice que cree que tienen razón.
Luego en Clarín me ponen en linea con el doctor Piedrahita, el abogado de la demanda de inhabilidad, y lo invito a tomarnos un cafe para que me explique mejor la situación. El nos explica los argumentos. Pero la abogada con la que estudiamos la cosa inicialmente me dice que la inhabilidad se produce cuando hay reemplazo o ausencia temporal del alcalde por vacaciones, enfermedad o licencia y yo estuve de alcalde encargado cuando el alcalde estaba en una comision de servicios en Estados Unidos y en México y seguía siendo el alcalde.
Consulté al Concejo Nacional Electoral, pues yo no puedo consultar al Concejo de Estado, luego de reunirme con algunos magistrados, y el Concejo responde a los ocho días y se declara impedido pues lo considera más complejo. Pero el presidente del Concejo Nacional Electoral hace salvamento de su voto y dice que el Concejo no pudo declararse impedido pues no hay inhabilidad. Lo cual me parece que son elementos positivos. Por eso tomo la decisión de seguir ya que hoy tengo más certezas que dudas.
Carlos Arturo Piedrahita me dijo que si yo continuaba, el me demandaba. ¿Qué más puedo hacer? para eso están los abogados.

GP: Usted viene de un par de administraciones en las que partiipó directamente ¿Qué le cambiaría o cree que pudo hacerse mejor en la última administración?
JM: Yo creo que muchas cosas. Pienso en primera persona. Yo siempre soy muy juicioso con el acta que uno hace para entregar el cargo y en ese informe y o soy muy extenso en los asuntos pendientes.
Como Secretario de Desarrollo la más grande deuda es una política pública de fortalecimiento de la sociedad civil. Esa política la estamos apenas ahora diseñando con la Federacion de ONGs. Es una cosa perversa que nosotros que venimos de la sociedad civil no hayamos construido un proceso más grande de este tipo a pesar de que abrimos espacios de participación, de democracia participativa y deliberativa, ante nuestra minoria en el concejo, como el trabajo con Minorías o los Presupuestos Participativos.
En la Secretaría de Cultura no hicimos un programa de cultura comunitaria, de cultura barrial. Eso nos quedó faltando.
Por eso ahora ejercicio programatico que yo he hecho para mi campaña es con exsecretarios de la administración de Fajardo y Alonso para ver con cada uno, para ver que hicimos, que hicimos mal y que podemos hacer.

GP: Existe la impresión de que en seguridad y movilidad la ciudad se ha estancado o ha desmejorado ¿está de acuerdo con esa impresión?
JM: Las cifras dicen que en seguridad hemos desmejorado con relación a cuatro años, hemos mejorado con relación a hace siete. En el 2007 llegamos a tener 750 muertos violentos y el año pasado tuvimos 2030 y en el 2009 tuvimos 2132. Entonces en cifras si ha desmejorado.
El tema de seguridad es muy complejo porque hay un contrasentido. ¿De quién son los logros y de quién los fracasos? ¿Que tanta responsabilidad hay del gobierno nacional y del gobierno municipal? Nosotros no somos una isla encantada en medio de un país en conflicto. Hasta el año 99 Antioquia era un departamento muy importante en el tráfico de drogas pero no en el cultivo y la producción. En los últimos diez años Antioquia se convirtió en un centro importante de cultivo y producción que coinciden exactamente con el periodo de Uribe.
El Plan Colombia ha generado resultados positivos positivos y negativos. Positivo es que ahora le queda más complicado a los narcotraficantes sacar la droga del país pero la parte negativa es que esa droga se queda en el país aumentando el tráfico y consumo interno que se suma al tema de los paramilitares y los desmovilizados y ahí la Alcaldía no tiene competencia.
Lo que habría que preguntarse es que pasaría con Medellín hoy, si no hubiéramos hecho todos los programas que hicimos con los jóvenes y la educación durante estos siete años.

GP: ¿Y la movilidad? ¿Sigue el Pico y Placa?
JM: La única reforma que yo le haría al Pico y Placa es quitar el Pico y Placa para los taxistas en diciembre pues diciembre es la navidad, las cesantías y las prestaciones de los taxistas. El Pico y Placa no es la solución pero es parte de ella. Las ciudades que no tienen solucionado su sistema de transporte masivo tienen que recurrir a medidas de restricción como peajes para el centro o cosas por el estilo.

GP: ¿Estaría dispuesto a vías concesionadas y peajes urbanos?
JM: No, hoy no estaría de acuerdo. Voy a decir una cosa que es lo más antipopular pero yo creo que Medellín no tiene un problema de movilidad. Yo creo que tenemos tacos como los hay en cualquier ciudad del mundo, incluso menos que ciudades que han invertido cifras, que nunca tendremos, para construir más calles y segundos pisos viales como Los Angeles o Buenos Aires.

GP: Pero una de las cosas que dicen es que tenemos un atraso significativo en infraestructura vial y cada vez hay más carros rodando en las calles…
JM: No, hay un error de concepto cuando se habla de movilidad. En especial para los medios de comunicación, que casi siempre que hablan de movilidad piensan en carros y casi siempre en carros privados.
Y movilidad es igual a mover personas, independientemente de cómo se muevan. Una cosa muy especial y es que los datos dicen que el 30% de la gente de Medellín se mueve a pie, entonces lo que hay que hacer es más aceras, como Carabobo o el corredor de la 70.

GP: ¿Y el otro 70% qué?
JM: Hay que mejorar también la movilidad para bicicletas. Hay que hacerle parqueaderos al Metro. Es increíble que no haya un parqueadero en cada una de las estaciones.
MetroPlus tiene que empezar a funcionar. Es el colmo los retrasos en la entrega del dinero por parte del gobierno nacional. La alcaldía cumplió con su 30% pero el gobierno nacional se demoro en su 70%. También fue una decisión equivocada y que demoro la entrada de operación, el que presidente Uribe tomara la decisión de entregarle la operación del MetroPlus a los transportadores, con la que la Alcaldía no estuvo de acuerdo, pero se impuso el critero del Gobierno Nacional y el Ministerio de Transporte, socios mayoritarios del MetroPlus.
Hay que pensar en nueva lineas para el MetroPlus como la de la 34, que está prevista. Hay que construir más tranvías como el de la Aguacatala hasta la Quintana y bajar hasta la Terminal de Transporte. Hay que hacer operaciones de transportes masivos eléctricos y convertir los buses en rutas alimentadoras del tronco central que es el Metro, que en nuestro caso va por una ruta por la cual no vive la gente lo cual lo obliga a ser alimentado por otros sistemas.
Cuando comenzamos la Alcaldía había seis rutas alimentadoras, hoy tenemos 52. Yo no tengo carro, yo no se manejar. Vivo en una loma de Envigado y uso el sistema integrado de transporte.

GP: José Obdulio Gaviria ha mencionado que el centro de Medellín está en su peor momento de los últimos 25 años ¿está de acuerdo?
JM: Yo veo al centro muy mal. No se si de los últimos 25 años pero yo si creo que el centro esta muy deteriorado y muy invadido. Sigo pensando que el Tránsito es muy cicatero en los semáforos de uso peatonal pues el centro de Medellín debe ser un centro básicamente peatonal. Hay que ganar más espacio para el peatón y mejorar así la movilidad.
Con respecto a ese tema de movilidad, pienso en una medida que puede ser lo mas antipolítico que uno pueda decir. Ningún municipio del Valle de Aburrá debería tener una secretaría de tránsito, ni siquiera Medellín. Debería haber una sola secretaría para todo el Valle de Aburrá,
Hay que hacer broches como la obra del puente de la 33, que es abrirles la oreja a los puentes para que tenga su propio carril sin necesidad de hacer fila. Hay que hacer pares viales como el de la 33 y el de la oriental con Echeverry o el de la 45 con MetroPlus.

GP: Finalmente ¿Cuál sería el mensaje general de la campaña de Jorge Melguizo a la Alcaldía de Medellín?
JM: No lo tengo todavía. Una de las cosas que yo le he dicho a la gente cuando me pregunta por propuestas es que estoy recogiendo elementos y escuchando mucho. Hay tres palabras con las que identifico a la Medellín del futuro: equidad, inclusión y oportunidades.
Creo que Medellín tiene que ser una ciudad más abierta, más participativa, de una construcción colectiva. Los problemas más graves de la ciudad no los soluciona la Alcaldía. Debe haber un reto colectivo por seguir transformando a Medellín. Yo me paro en esta candidatura con la intención de continuar con lo hecho.