Hoja de Vida María Elisa Uribe, Cámara 2014

Maria Elisa Uribe
Partido político: 
Conservador
Cargo al que aspira: Representante a la Cámara por Bogotá
Número en el tarjetón: 104
Formación académica e instituciones: Economista con intensificación en Ciencia Política de la Universidad de lo Andes, investigaciones económicas de la Corporación Financiera del Valle y de la Asociación de Instituciones Financieras ANIF y como asistente en la Revista Estrategia Económica y
Financiera y en el CEDE de la Universidad de los Andes
Ideología política: Centro derecha
Palabras o términos fundamentales: Mi Centro es Bogotá
Creencias religiosas: Católica
Estado civil: Separada
Número de hijos: 1
Lugar de nacimiento: Bogotá
Año de nacimiento: 1964
Cargos públicos ocupados en los últimos 5 años: Asesora externa UTL (Unidad de Trabajo Legislativo) Senador José Darío Salazar, Partido Conservador. Comisión III Hacienda y Crédito Público
Cargos privados ocupados en los últimos 5 años: Liquidadora y Representante Legal de Gavel Ltda.
Propuesta política:Transporte decente: para atender el mal estado de las vías es necesario tener el apoyo de la Nación a la Ciudad, como se hizo con el Metro de Medellín, porque los  recursos de Bogotá, aún bien administrados, son insuficientes. El control está en vigilar el uso de los  recursos, la deuda, los avances en el Metro y de las alianzas públicas y privadas, para que del estudio pasen a ser una realidad
Familias sin consumo de droga: es necesario reconocer la dramática situación de la Bogotá adicta a estupefacientes  y  alcohol,  que  ya  agarra  a  los  niños  y  los  hunde  en  la  enfermedad, el  delito,  la  violencia  y  el  vandalismo.  El control está en reconocer  y  medir  ya  la  magnitud del  problema,  desempolvar  la  ley  en  prevención que no se cumple e incluir el  tratamiento  en cualquier plan de salud.
Dignidad del ciudadano común: existen situaciones de “inestabilidad oculta”, como el trabajador independiente con contrato laboral por meses, sin oportunidad de crédito o ahorro. El control está en el diálogo con el ciudadano común sin voz.