Hijo de Silvio Rodriguez canta contra el régimen cubano

En diez minutos, el rap de “Silvito el Libre”, el hijo rebelde de Silvio Rodríguez, repasa las miserias de la Cuba comunista: pobreza, prostitución, censura, exilio, purgas, elite corrupta y enriquecida… El “rey” Fidel queda desnudo…

“Silvito El Libre”, el nombre que se puso el hijo para diferenciarse del padre, Silvio Rodríguez

Ni el grupo Calle 13 se salva de un reproche, por haber aceptado un premio en Cuba en mérito a sus denuncias de las injusticias en su país. ¿Qué queda entonces para ellos?, se preguntan estos raperos cubanos, llamando así la atención sobre el permanente uso por parte del progresismo de una vara diferente para medir -para no medir, mejor dicho- las violaciones de los derechos humanos que se cometen en nombre del socialismo.

Tribu Mokoya es un disco surgido de la reunión de un grupo de raperos cubanos y un venezolano en el cual se destaca el tema Háblame (vea los videos relacionados), cuya letra demuele todos los mitos de la Revolución de los hermanos Castro, con el mérito de estar compuesta y cantada desde Cuba.

Uno de los compositores, Silvito El Libre, es el hijo de Silvio Rodríguez, uno de los artistas más destacados del movimiento musical llamado la Nueva Trova Cubana, que nació rebelde y poco a poco fue recuperado por el régimen. Posiblemente, el agregado “El Libre” que Silvito puso a su nombre artístico tiene por finalidad diferenciarse de su padre que todavía no se atreve a romper abiertamente con el régimen, a diferencia de su antiguo camarada Pablo Milanés que no suele ahorrar críticas tanto en sus canciones como en sus declaraciones (“Me pregunto si valió la pena”, ha llegado a decir).

Háblame es una clara interpelación a Fidel Castro, un pedido de rendición de cuentas por haber hecho “de un país tan feliz una islita triste” y “porque ha sido el cruel estalinismo el pago al amor y la fe y la esperanza que el pueblo puso un día en este sistema”; síntesis brillante de la frustración de una experiencia histórica que en sus muy tempranos inicios concitó adhesiones masivas.

No hay tema que quede olvidado en la lista de aquellos sobre los que estos jóvenes artistas piden a Fidel Castro -sin nombrarlo- que les hable: la caída en desgracia de antiguos aliados como el general Ochoa, la misteriosa muerte de Camilo Cienfuegos -líder carismático que hubiera podido opacar el nombre de Fidel-, los cubanos muertos intentando huir de la isla, las deserciones, el acoso a los disidentes como Yoani Sánchez y Guillermo Fariñas, el contraste entre las privaciones que padece la inmensa mayoría y el lujo en que vive la nomenklatura, la vuelta de la prostitución que el régimen se vanagloriaba de haber erradicado por completo, la persecución a los homosexuales, la censura a los artistas, las carencias en los hospitales y la pretensión de dirigir la vida de todos y cada uno de los cubanos.

“¿Por qué tú te crees Jesús?”, preguntan.

Y piden:
“Háblame de ti, de tus mañas, tus estupideces,
Y de un comunismo fusionado con tus intereses
Del odio que crece por oírte hablar tantas sandeces
Y de la miseria porque el pueblo no se lo merece”

Además de Silvito, los otros músicos que participan de la Tribu Mokoya son: Aldo (de Los Aldeanos), Bárbaro El Urbano Vargas, Charly Mucha Rima, El Cepero, El Ejército, El Loco, Macabro XII (de Venezuela), Escuadrón Patriota, Soandry (de Hermanos de Causa).

FUENTE
http://america.infobae.com/notas/54385-Rap-cubano-arma-mortal-contra-el-…

Razones ciudadanas y elecciones en Cuba


Programa de televisión alternativa con el tema “Elecciones en Cuba”. Analiza el actual proceso de nominación de candidatos del Poder Popular, a partir de variso criterios de lso invitados al panel. Enter ellos se encuentra el historiador Dimas Castellanos, el periodista independiente Julio Aleaga, la abogada Laritza Diversent y el ex diplomático Pedro Campos. Como moderador el periodista Reinaldo Escobar.
En este capítulo de Razones Ciudadanas se propone un acercamiento a las diferentes posturas ante estas elecciones: desde personas que se niegan a asistir, otros que proponen anular las boletas, hasta quienes sugieren la escritura de una “D” de “Democracia” en la misma u otros que incluso se han auto postulado para ser candidatos.

Comenzó VI Cumbre de las Américas


La VI Cumbre de las Américas comenzó este sábado en Cartagena con la presencia de casi todos los países de la región, exceptuando a Cuba, Ecuador, Nicaragua y Venezuela. La isla no asistío a pesar de las ingentes gestiones del gobierno colombiano. El presidente ecuatoriano Rafael Correa en solidaridad con la isla declinó también la invitación y aún no se sabe por que no asistió el presidente nicaraguense Daniel Ortega. A pesar de que anunció su presencia, a última hora el presidente venezolano Hugo Chávez dijo que sus médico no le habían permitido asistir a la ciudad heróica.

Cuba: El viento, las ovejas y el Pastor


Por: Yoani Sánchez

En aquel enero de 1998, al finalizar la misa de Juan Pablo II en la Plaza de la Revolución, un viento fresco recorrió la amplísima explanada.

Mi hijo iba sentado sobre los hombros de su padre y la brisa le arremolinó la cabellera. El Papa ya había terminado la homilía, pero aún así retomó el micrófono y dedicó varias palabras en latín a aquella juguetona racha que nos despeinaba a todos. “Spiritus spirat ubi vult et vult Cubam” sentenció. Regresamos a casa un rato después, apretujados entre miles de personas vestidas de blanco y amarillo. Desde entonces, tengo la sensación de que el vendaval no ha parado de batir sobre nosotros, de que aquella ráfaga ha pasado a recorrer la Isla, a sacudir todas nuestras vidas.

Todavía Benedicto XVI no ha llegado a Cuba y ya parte de ese torbellino nos está agitando. Entre los fieles católicos se percibe júbilo por la visita papal y expectativas de que ésta contribuya a ampliar el papel de la Iglesia en nuestra sociedad. Para quienes tuvieron que mantener los crucifijos escondidos durante décadas por temor al ateísmo radical, resulta un alivio la paulatina eliminación de la intolerancia religiosa. Que ya se logren transmitir misas por la televisión oficial y se permitan procesiones en las calles portando la imagen de la virgen de la Caridad, les parece a muchos suficiente terreno ganado. Sin embargo, a cada minuto alcanzado por la jerarquía eclesial en los medios masivos y a cada palabra intercambiada en la mesa de negociación con el gobierno, le ha correspondido también su porción de pérdida y de descalabro. Porque, no nos engañemos, la clandestinidad de las catacumbas es más coherente con el discurso de Cristo que la cómoda cercanía al trono.

A menos de 24 horas de que el Papa llegue a Cuba, ya el guión de su estancia entre nosotros está escrito y no precisamente por la comitiva del Vaticano. El gobierno raulista ha emprendido una “limpieza ideológica” para evitar que activistas, disidentes, opositores, periodistas independientes, bloggers alternativos y otros inconformes lleguen hasta las plazas donde Su Santidad hablará. Amenazas de no salir de casa, operativos desproporcionados, arrestos, teléfonos cortados, gente deportada desde el Oriente del país para impedirle estar en la Plaza Antonio Maceo el próximo lunes. Una razzia de intransigencia que recuerda aquellos tiempos de escapularios arrancados y sotanas escupidas por los fanáticos hijos de una revolución que se declaró materialista y dialéctica. Es cierto que ya no se persiguen los rosarios, pero se continúan acosando las opiniones. Ahora, tener un cuadro con el Sagrado Corazón de Jesús no le cuesta el puesto de trabajo a nadie, pero creer que una Cuba libre es posible le hará sufrir la estigmatización y el calvario. Ya podemos rezar en voz alta, pero criticar al gobierno sigue siendo pecado, blasfemia.

En las manos y en la voz de Benedicto XVI queda ahora la elección de si se deja secuestrar la visita por las intenciones de un partido que sigue teniendo como doctrina el marxismo leninismo. En sus ojos está la capacidad de darse cuenta que entre los fieles reunidos en las plazas faltan numerosas ovejas del rebaño cubano que han sido impedidas de llegar hasta las cercanías de su báculo. En sus oídos está la decisión de escuchar otras voces más allá de las oficiales o de las estrictamente pastorales. Con esa sabiduría milenaria que la Iglesia evoca ante cada obstáculo, el Papa debe saber que en esta visita se decide parte de la presencia y de la influencia de la fe católica en el futuro nacional. En sus manos, en su voz, en sus oídos, queda entonces el confirmarnos que comprende lo trascendental del momento.

Quizás ocurra que un viento juguetón se escape del control, se burle de la policía política e irrumpa sobre la multitud. Un brisa libre en un país amordazado que lleve hasta los mismísimos tímpanos papales esas vibraciones, esas frases que sólo podemos susurrar en voz baja.