Opinión

Carta abierta de Rodrigo Saldarriaga a Sergio Fajardo

Posted in Gobernaciones, Noticias, Opinión on diciembre 28th, 2011 by galeriapolitica – Be the first to comment


Por: Rodrigo Saldarriaga*
Sé que ha recibido las más cálidas felicitaciones deseándole la mejor de las suertes y augurándole el más brillante de los porvenires. Su reciente triunfo electoral lo llevó al más alto cargo del departamento que usted ambicionó y que trabajó con toda dedicación. Además usted arrastró con su prestigio al candidato a la Alcaldía de la capital y esto le otorga un doble triunfo en su carrera política. Tiene merecido todo el reconocimiento de los suyos y de los que se agrupan alrededor del vencedor.

La buena educación y la caballerosidad me obligan en este momento a aceptar su mandato como gobernador. Pero lo anterior no me obliga a compartir sus celebraciones ni el jolgorio de quienes van a gobernar y a manejar los destinos de este departamento. Antes, por el contrario, escribo esta nota para lamentar tan equivocada decisión de los electores de Antioquia y de Medellín.

Pareciera como si nuestro país caminara en contra vía de la historia: mientras en el resto del mundo la crítica al neoliberalismo ha llevado a las masas a grandes movilizaciones en rechazo a las políticas de recortes sociales y clamando la independencia a los monopolios financieros que han arrastrado a las mayorías de todas las sociedades a la quiebra, en nuestro país se elige a las más corruptas minorías que han hecho del estado su cueva de Aladino: políticos neoliberales que han hecho girones de nuestra patria entregándola a manos de los monopolios financieros, humillando la dignidad de nuestra soberanía entregándosela al imperio, quebrando a nuestro sector productivo y enriqueciéndose abusivamente con las comisiones, los contratos y las concesiones , mientras que la gran mayoría de nuestra población sufre en las necesidades básicas de la sobrevivencia.

Es usted un preclaro representante de la escuela neoliberal que dio de sí lo mejor en el gobierno municipal al trazar la política de ciudad de servicios en contravía de las necesidades de la población y escindió telecomunicaciones de EPM para abrir las puertas al capital financiero y privatizar parte de los servicios públicos. La alianza en la campaña con el representante de la casa Gaviria no tiene otra explicación de continuar en el Municipio su estrategia y de profundizarla ahora en el Departamento. ¿Cómo explicar que su gerente en la FLA hable de domocratizar la propiedad de la empresa, o sea privatizarla y usted no lo desautorice?

En el primer debate de campaña entraron en cólera cuando los acusé de privatizadores y neoliberales y no les faltó sino jurar que no venderían ningún activo del Departamento. Y no ha corrido ni siquiera el primer día del período y ya, en lenguaje eufemístico, van “a entregar a los antioqueños acciones de la FLA.” No, señor Gobernador, los activos del departamento son de todos los antioqueños, son sus ahorros de muchos esfuerzos y de muchos años, para que ahora usted se los entregue a unos pocos y “buenos antioqueños”.

Queda ahora clara su estrategia de campaña: usted hará lo que tanto maquinó Gaviria en el Departamento y él hará lo que usted planeó para UNE. Una vez más, y es de lamentar, los gobiernos seccionales estarán al servicio de las corporaciones financieras y no de los ciudadanos de estos territorios. Continuarán los megaproyectos de túneles de Oriente y Autopistas de la Montaña para saciar a los comisionistas y concesionarios de las multinacionales y los adoquines y empedrados en los municipios para maquillar la miseria del departamento más inequitativo de este nuestro país, tercero más inequitativo del mundo.

Lo dije en los debates y ahora quiero escribirlo, así quede como una constancia: No hay nada más peligroso para el Estado que un neoliberal honrado, es más peligroso que el peor de los corruptos. Y usted es un neoliberal honrado.

*Excandidato a la Gobernación de Antioquia por el Polo Democrático Alternativo. Director de Pequeño Teatro

Alfonso Cano

Posted in Opinión on noviembre 29th, 2011 by galeriapolitica – Be the first to comment

Por: Antonio Sanguino

Es un golpe brutal para las Farc. Por vez primera, en lo que va del conflicto, el Estado colombiano da de baja al máximo comandante de esta organización insurgente. El impacto en la moral de las tropas guerrilleras debe ser devastador.

Hemos conocido los detalles de la operación militar. Se ha dicho que su principal error fue haber abandonado ¨el Cañón de las Hermosas¨ su zona de refugio por varios años. Que fue clave el trabajo de inteligencia. Que la información entregada desde dentro de la guerrilla ayudó a detectarlo con precisión.  Y que, de nuevo, el poder aéreo de las Fuerzas Armadas se reveló como un factor decisivo en el éxito de la operación.

Todo eso puede ser cierto. Pero me queda la sensación de que el principal culpable de la muerte de Cano es él mismo. Su ¨terquedad¨ como lo dijo Roberto Sáenz, su propio hermano, en un reciente relato que hizo para El Espectador. Aunque no era solo un asunto del carácter de su personalidad. Era la rigidez mental proveniente de una formación política cargada de dogmas y sobreideologizaciones.

Y cometió un verdadero error de contexto. Error que para un marxista es imperdonable. Porque Cano murió convencido de que ingresaría a la galería de la historia al lado de El Che o del cura Camilo. No advirtió que la guerra revolucionaria de aquellos o en la que ingresó desde muy joven, terminó convertida en un conflicto degradado que ha violado todas las fronteras éticas. Degradada por cuenta del terrorismo, el secuestro y el narcotráfico. No entendió que su oportunidad no estaba en esa guerra éticamente devaluada. Que su ingreso a la historia dependía de su liderazgo para poner punto final a la confrontación armada y contribuir en la construcción de la paz. No entendió que es ese el heroísmo que reclaman estos tiempos.

Algunos ilusos han dicho que por su perfil político, la muerte de Alfonso Cano es un golpe a las posibilidades de paz con las Farc. Quisiera equivocarme, pero quizás hoy estemos más lejos que nunca de un acercamiento para un proceso de paz con esta organización. Iván Márquez, Timochenco o Catatumbo constituyen una generación que junto a Cano ingresó a la guerrilla luego de su paso por la militancia comunista y por la desaparecida ¨Cortina de Hierro¨. Una generación que aún no se ha dado por enterada de la caída del Muro de Berlín. Una generación refractaria a los cambios.

Por ello Cano esquivó la paz. Jugó un papel bastante discreto en el proceso de diálogo entre las Farc y el gobierno Betancur. Dirán que no tenía el suficiente mando para incidir. Pero hizo gala de un maximalismo inviable cuando acudió a  las rondas de diálogo de Caracas y Tlaxcala. En el Caguán, a cambio de empujar la negociación se dedicó más bien a la organización del clandestino Movimiento Bolivariano. Y ahora, cuando, en su calidad de Comandante de las Farc pudo darle un giro al conflicto y hacerle una oferta de paz al gobierno Santos, escogió de nuevo la rigidez del dogma que lo condujo a la muerte.

Fuente: KienyKe.com

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Posted in Alcaldías, Asambleas, Concejos, Gobernaciones, Noticias, Opinión on octubre 30th, 2011 by galeriapolitica – Be the first to comment

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Vos y tu voto

Posted in Opinión on octubre 29th, 2011 by galeriapolitica – Be the first to comment


Este domingo 30 de octubre vos, con tu voz y tu voto, construyes el futuro de todos para los próximos años.

El problema de ser el candidato para la “próxima elección”

Posted in Noticias, Opinión on octubre 27th, 2011 by galeriapolitica – Be the first to comment

Por: Carlos Andrés Naranjo-Sierra

Es común que en cada elección aparezca un personaje que el electorado considera muy bueno pero cuyo momento aún no ha llegado. Bien puede ser por falta de reconocimiento, de años (“muy biche”) o por los bajos números que le endilgan las encuestas. Su apoyo, por lo general, es utilizado como voto útil para un candidato que no convence pero que evitaría que otro gane.

Ese tipo de filosofía ha terminado por favorecer a candidatos mediocres y por eliminar las posibilidades políticas del candidato depositario de la futura confianza. La política, como la mayoría de las cosas que se mueven por las pasiones humanas, cambia día a día, y el contexto que hoy podía favorecer a un candidato, en unos meses puede perjudicarlo o por lo menos hacerlo pasar a un segundo plano.

Por supuesto que no se trata siempre de ganar. A veces el objetivo de una campaña es mejorar el reconocimiento del personaje o aumentar significativamente el caudal de votantes con miras a futuros comicios o a un nuevo cargo público. Pero sin llamarnos a engaños, el camino será largo y habrá que contar con más suerte que determinación.

De casos de próximos gobernantes que nunca fueron, está llena la historia reciente en Colombia. Antonio Navarro, que asumió las banderas del inmolado Carlos Pizarro, cuando el movimiento guerrillero M19 firmó la paz con el gobierno Betancur, nunca llegó a la casa de Nariño a pesar de verse como una promisoria opción. Noemí Sanín tampoco contó con mejor suerte, a pesar de que en la campaña de 1988 se veía con seguridad como la próxima presidenta.

¿Usted recuerda quién era la el candidato para la “próxima elección” en las pasadas elecciones locales? Seguramente no. Quedaron pendientes jóvenes promesas de la política de las que poco se volvió a hablar o a las que cada vez les queda más difícil retomar el camino al poder. En Bogotá, quedó pendiente Juan Carlos Flórez, en Medellín, Gabriel Jaime Rico y en Cali, Bruno Díaz (Ver Wikipedia).

La mente política toma decisiones en el corto plazo y por coyunturas. En el largo plazo las variables son tantas que no es posible pronosticar quién podrá ser el candidato cuyas propuestas se conecten con los deseos y necesidades de su gente en ese momento. Por eso ser el candidato para la “próxima elección”, en el mejor de los casos, es un premio de consolación.

El resurgir de las FARC es ya un hecho innegable

Posted in Opinión on octubre 26th, 2011 by galeriapolitica – Be the first to comment

Por: Andrés Mejía-Vergnaud*

Si todavía a alguien le cabía alguna duda, los ataques de las FARC sucedidos a finales de la semana pasada deberían ya dejar en evidencia que, contra lo que con terquedad ha venido afirmando el gobierno, el resurgimiento de la guerrilla es una tendencia que los hechos presentan como indudable. Iniciada la administración Santos, observamos lo que aparentaba ser un incremento de las acciones de la guerrilla, en particular de aquellas en las cuales las FARC lograban éxito en varios objetivos tácticos. La respuesta oficial consistió en desestimar el fenómeno, argumentando, en primer lugar, que las acciones observadas eran del tipo de guerra de guerrillas, muy alejadas de los combates de guerra cuasiregular que llegó a presentar la guerrilla a finales de los noventa, en su cénit estratégico. En segundo lugar, el gobierno quiso convencernos de la absurda tesis según la cual lo que estos ataques mostraban era debilidad de las FARC, una especie de reacción desesperada ante la ofensiva militar. Vistos los hechos de la última semana, analizadas sus características, y entendidos en el contexto de los últimos meses, ambas explicaciones del gobierno son por completo insostenibles.

Basta leer la frase con la cual El Espectador abre su informe sobre el ataque de Tumaco: “Similar a las incursiones guerrilleras que se presentaron en el país hace quince años…” La comparación es acertada: el ataque de Tumaco no fue la acción de esa guerrilla debilitada en la cual pretende el gobierno que creamos; no fue una desesperada maniobra de quien lanza unos morteros y unos disparos, y corre a refugiarse en el monte: fue por el contrario un ataque contundente, bien ejecutado, y sobre todo, propio de un fuerza dotada de recursos tácticos significativos. Sugiere además la defensa de un territorio que se controla efectivamente. Corrió el gobierno a decir que hubo errores tácticos: es posible. Pero eso por sí solo no explica toda la dimensión del asunto: pudo haber un error –no me consta–, pero si lo hubo, la guerrilla tenía la fortaleza suficiente para aprovecharlo.

Pero entre todas las victorias que tristemente han obtenido las FARC en el último año, la mayor de ellas no es producto de sus acciones, sino que es una derrota que su adversario, el Estado, se ha autopropinado: fue el abandono de la iniciativa militar y estratégica en la lucha contra la guerrilla. Si algo ha caracterizado a la administración de Santos ha sido una negligencia radical en este tema: la cuestión de la guerrilla ha caído bien abajo en las prioridades de la administración. Incluso las apariencias son desconcertantes: como me decía un amigo la semana pasada, a Santos se le ve más preocupado por resolver el conflicto palestino que por atender la ofensiva de las FARC. Hace mal el Presidente en reprender a las Fuerzas Militares, como lo hizo ayer, por los reveses de la semana pasada: él es el principal responsable; han sido su falta de liderazgo, y su deficiente identificación de prioridades, lo que ha permitido este resurgir de la guerrilla, el cual, como decíamos, es a la luz de los hechos ya innegable.

*Director Académico del Instituto de Ciencia Política

Saldarriaga, el antagonista

Posted in Gobernaciones, Opinión on octubre 21st, 2011 by galeriapolitica – Be the first to comment

No puede decirse mucho del diseño de las vallas de Rodrigo Saldarriga, candidato por segunda vez consecutiva por el Polo Democrático a la Gobernación de Antioquia, pues el concepto gráfico de éstas es prácticamente nulo. Solo se observa una diagramación esquemática en recuadros de la que escasamente puede rescatarse el uso del color amarillo, propio del partido de izquierda colombiano.

Es extraño que un personaje que viene del mundo del teatro y las artes, en el que se reconoce la importancia tanto del fondo  como de la forma, muestre tan poco interés en el diseño de su comunicación visual. No es excusa que el trabajo fundamental de la campaña no sea la publicidad pues colocar una valla bien o mal diseñada cuesta casi lo mismo, y en su grupo cercano, si no hay diseñadores, con seguridad hay artistas plásticos.

Sin embargo su foto es interesante. El viento y el sol que golpean su rostro le dan un aire intempestivo que coincide bien con la imagen que proyecta el candidato. La frase: También estamos ¡indignados!, no es del todo clara para el espectador común pero coincide de manera afortunada con el movimiento global de los Indignados que por estos días ocupa las noticias.

“Seré gobernador el día en que el pueblo decida cambiar sus dirigentes aristócratas porque le estorban para su felicidad”, dice. De modo que no le interesa captar votantes. Eso le permite presentarse sin prevenciones ni preocupaciones en los debates, con sus posiciones irreverentes, y a veces regañonas, pues no tiene mucho que perder.

Saldarriaga seguramente tampoco ganará la Gobernación esta vez y a lo mejor esa tampoco sea su idea inicial. Seguro piensa que se no se trata de ganar elecciones, de hacer alianzas o de buscar votantes, sino de mantenerse visible y mantener vivo a su partido en el escenario teatral de la política, donde su papel de antagonista se ha vuelto fundamental en estas justas.

Álvaro Vásquez, sin la idea fundamental

Posted in Gobernaciones, Opinión on octubre 18th, 2011 by galeriapolitica – 1 Comment

Las vallas de la campaña de Álvaro Vásquez a la Gobernación de Antioquia son buenas. Buenas por claras y simples. Se colocan diferentes ideas del plan de gobierno que pueden funcionar de acuerdo al lugar. Así cerca de las vías del oriente antioqueño esta la valla con el mensaje: ¡Túnel de Oriente YA!. También está la de 250.000 nuevos empleos, la de internet gratis o subsidios para los microempresarios.

El candidato aparece sonriendo al lado izquierdo vestido de blanco, el cual eligieron todos los candidatos a la gobernación para vestir en sus vallas, posiblemente por su connotación de limpieza y honestidad. Su nombre ocupa más de la mitad de la valla, acompañado del logo del Partido Conservador, al que representa luego de ganar la elección del movimiento, seguido del adjetivo Gobernador. En la esquina inferior derecha va pequeño, tal vez demasiado, su lema de campaña Más ideas, más obras.

Este lema es interesante pues claramente le asocia con su anterior cargo en la administración actual, como gerente del IDEA, la cual estuvo marcada por la contratación de grandes obras, no exentas algunas de controversia, como la hidroeléctrica Pescadero-Ituango.

Pero muestra de que las promesas de obras por sí solas no logran hacer visible al candidato es que hoy, a menos quince días de las elecciones, la campaña de Álvaro Vásquez sigue sin un posicionamiento claro a excepción de ser el candidato de las alianzas políticas y de estar permanentemente cuestionado por el periódico de los Gómez Martínez, que representan la corriente política dentro del conservatismo que no comulga con su candidatura.

Sí Carlos Mario es El de Uribe y Fajardo El de los académicos, Álvaro Vásquez es El del Gobernador. Pero para desventura de Vásquez el Gobernador no puede participar en política y por lo tanto no puede usar su imagen para promocionarse, lo cual sería su idea fundamental. Otro gallo cantaría en la campaña de Álvaro Vásquez con la imagen del Gobernador Luis Alfredo Ramos en sus vallas. Dura es la ley, pero es la ley.

Carlos Mario: ¿quién sos vos?

Posted in Gobernaciones, Opinión on octubre 12th, 2011 by galeriapolitica – Be the first to comment

Carlos Mario Estrada es un personaje ampliamente conocido en el ámbito privado, no solo a nivel local sino también nacional por su gestión como vicepresidente de BellSouth, ahora Movistar, y su gerencia de Edatel. Sin embargo en el ámbito público su imagen es aún desconocida y su campaña no ha logrado hacerlo suficientemente visible.

A pesar de que se ha visto su labor juiciosa por todas las zonas del Departamento y de ser el representante del partido del presidente más popular de la historia reciente de Colombia, Álvaro Uribe, su campaña a la gobernación no logra despegar a pesar de contar con los asesores de comunicación del propio Uribe.

Sus primeras vallas en fondo verde, le muestran con el logo del Partido de la U y una frase que busca conectarle con los antioqueños: “Estoy con vos!”. Este eslogan no logra enganchar al elector con el candidato ya que su falta de familiaridad no le permite ser un referente de apoyo y compañía. Recientemente su publicidad ha sido actualizada con un fondo blanco, la foto del candidato al lado izquierdo y la de Uribe al lado derecho con unos desafortunados lentes oscurecidos, y en medio el texto “Carlos Mario Gobernador, el de Uribe”.

Esta actualización de las vallas mejoran considerablemente el reconocimiento de Estrada por el efecto arrastre de la imagen de Uribe, pero llegan tarde para alcanzar a modificar tendencias electorales, a menos de un mes de las elecciones municipales. Adicionalmente no mejoran de manera sustancial las facciones redondas de la cara y la contextura gruesa del candidato que no favorecen la imagen de firmeza y seguridad que busca trasmitir su proyecto político.

Las nuevas vallas debieron ser las primeras, para luego mostrar la particularidad del nuevo político. Es claro que el respaldo del expresidente Uribe es importante pero insuficiente, ya que nunca se logra endosar completamente la imagen de un legitimador. Los uribistas, al momento escribir estas líneas, se quedarán sin el pan y sin el queso en el propio departamento de Uribe, ya que no se respondió al verdadero lema actual de la campaña: “Carlos Mario: ¿quién sos vos?”.

El liderazgo de Juan Manuel Santos

Posted in Opinión on octubre 11th, 2011 by galeriapolitica – Be the first to comment


Por: Andrés Mejía-Vergnaud*

Yo, como muchos otros comentaristas, incluso algunos que son afectos al actual gobierno, sentí una profunda frustración con el desenlace de la reforma a la Justicia. La frustración, debo aclararlo, no obedece a que yo simpatizase mucho con el proyecto original: como la mayoría de “reformas” a la Justicia, no era más que un proyecto de pequeños ajustes, el cual dejaba vivos los verdaderos problemas de la justicia, si se le entiende como debe ser, como un servicio público: las insoportables demoras, los trámites, el papeleo, la obsolescencia de los procedimientos, la corrupción, y en general, todo aquello que hace que, cuando un ciudadano busque a la Justicia para solucionar sus conflictos, deba soportar años, décadas a veces, de horrendos trámites, registrados en polvorientos expedientes. Mi frustración surge de constatar la asombrosa facilidad con la cual el gobierno, encabezado por el Presidente, cedió, retrocedió, bajó sus banderas, y dio el brazo a torcer, tan pronto la fuerza del poder establecido, representado en las altas cortes, le planteó un serio desafío con un proyecto alternativo. Dicho proyecto, ante todo, apuntaba a mantener y a engrandecer los privilegios de los que hoy gozan las altas cortes, los cuales el país debe soportar, sin que a cambio obtenga buena administración de justicia. Entristece ver que ni siquiera el retroceso del gobierno fue epílogo de una confrontación, de un debate, en el cual defendiese su proyecto. Bastó que el Consejo de Estado mostrara la espada en nombre de la oligarquía judicial, para que el gobierno retrocediese como un manso corderito, y llegase incluso a rendirse en iniciativas tan reclamadas por la sociedad, como la eliminación del Consejo Superior de la Judicatura, o su reforma radical. De nuevo, con este hecho, el cual se suma ya a otros tantos, la voluntad de liderazgo del presidente Santos queda puesta en duda: no se le ve disposición para tomar decisiones difíciles, y con gran facilidad retrocede ante los desafíos que se le plantean. El caso del paro camionero de febrero pasado fue uno de los primeros anuncios: en aquel caso el Presidente toleró durante varios días una protesta que recurrió a vías de hecho (bloqueos de carreteras, e incluso de las calles de Bogotá), y luego cedió a las peticiones de quienes la organizaron.

*Director Académico del Instituto de Ciencia Política